Editorial

lunes 22, febrero 2021 • 12:00 am

Vencer la incertidumbre política y electoral La clase política tiene la responsabilidad de generar confianza en los inversionistas, que son los que generan empleo y riqueza.

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La última Encuesta Dinámica Empresarial de Fusades mostraba la semana pasada que la incertidumbre por las elecciones desplazó a la crisis económica y a la violencia de las principales preocupaciones de los empresarios en el clima de inversiones.

Que la preocupación sea mayor que la pandemia misma o la violencia endémica que hemos sufrido en El Salvador por las últimas décadas, nos habla del nivel de pesimismo que existe. Pero, a su vez, nos muestra que la clase política tiene una enorme responsabilidad tanto por haber provocado esta incertidumbre como para buscar cómo solucionarla.

Uno de los problemas recurrentes de la realidad salvadoreña es que la clase política parece que se jugara todo en cada elección, provocando una inestabilidad debido a sus discursos a veces cargados de fatalismos, extremismos o amenazas innecesarias al entorno. Entre los empresarios nacionales y extranjeros, la falta de predictibilidad que provocan esos discursos ahuyenta proyectos de inversión que en mejores circunstancias generarían empleos y riqueza tan necesarios para un país que ha crecido muy poco en los últimos lustros.

De manera que es importante que antes y después de esta elección es necesario modular el discurso, bajar el tono, crear estabilidad política y social que genere confianza entre los empresarios, que dé seguridad jurídica de que sus inversiones serán respetadas y que atraiga a nuevos inversionistas que vean en El Salvador un lugar ideal para fundar empresas y generar empleos.

La confrontación no es una buena señal para los empresarios, nacionales y extranjeros. Eso puede servir para ganar elecciones, pero el país es algo más que una campaña electoral.