Editorial

martes 14, agosto 2018 • 12:00 am

Una nueva ola de asesinatos de agentes de la PNC

Compartir

El número de personal de Seguridad asesinado en las últimas semanas ha venido en aumento, en lo que parece ser una nueva ola de ensañamiento de las bandas delincuenciales contra los agentes mientras están en licencia.

La Fiscalía ha advertido que se trata de una estrategia de las pandillas en el Occidente del país e hicieron pública la alerta, algo que incomodó a los altos mandos policiales, pero lo cierto es que ya hay media docena de policías y un custodio de centros penales que han sido víctimas de estos mortales atentados en las últimas tres semanas.

El respeto a la vida no existe en El Salvador, hace tiempo que se perdió. También se perdió el respeto a la autoridad, se perdió el respeto al imperio de la ley y el Estado de Derecho, y en parte, la misma clase política y su comportamiento de permanentes atentados contra la institucionalidad, ha sido responsable de ello.

Los agentes de la PNC y los soldados están desprovistos de la mínima seguridad y de informes de inteligencia que puedan advertirles de inminentes ataques. Pero el otro problema es que cualquier delincuente queda impune tras asesinar a los agentes del Estado y eso fomenta que se sigan cometiendo estos crímenes que deben castigarse de manera ejemplar, eficaz y contundentemente.