Comer menos carne roja es un consejo médico habitual para prevenir el cáncer colorrectal. AFP

El Mundo

Una investigación halla un vínculo biológico entre la carne roja y el cáncer colorrectal

AFP

sábado 19, junio 2021 • 9:30 am

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Un nuevo artículo publicado en la revista Cáncer Discovery identificó patrones específicos de daño en el ADN desencadenados por dietas ricas en carne roja, lo que sitúa aún más este alimento como carcinógeno y anuncia la posibilidad de detectar el cáncer en una fase temprana y diseñar nuevos tratamientos.

"Cuando decimos que la carne roja es cancerígena y que impacta en la incidencia del cáncer tiene que haber alguna forma plausible por la que lo hace", dijo a la AFP Marios Giannakis, el oncólogo del Instituto del Cáncer Dana-Farber que dirigió el nuevo estudio.

Los científicos ya descubrieron hace tiempo qué sustancias químicas del humo del tabaco son las culpables del cáncer, y cómo ciertas bandas de luz ultravioleta penetran en la piel y desencadenan mutaciones en los genes que controlan el crecimiento y la división de las células.

Para subsanar esta carencia de conocimientos, Giannakis y sus colegas secuenciaron los datos de ADN de 900 pacientes con cáncer colorrectal, extraídos de un grupo mucho más amplio de 280.000 trabajadores de la salud que participaron en un estudio de varios años de duración que incluía encuestas sobre el estilo de vida.

El análisis reveló una firma mutacional distinta, un patrón que nunca antes se había identificado, pero que era indicativo de un tipo de daño en el ADN llamado "alquilación".

No todas las células que contienen estas mutaciones se convierten necesariamente en cancerosas, y la firma estaba presente también en algunas muestras de colon sano.


La firma de la mutación se asoció significativamente con la ingesta de carne roja, tanto procesada como no procesada, antes del diagnóstico de cáncer del paciente, pero no con la ingesta de aves de corral, pescado u otros factores de estilo de vida que se examinaron.

"Con la carne roja hay sustancias químicas que pueden causar alquilación", explicó Giannakis.
Los compuestos específicos son los nitrosos que pueden producirse a partir de una sustancia llamada hemo, que abunda en la carne roja, así como los nitratos, que suelen encontrarse en la carne procesada.

Los patrones de mutación estaban fuertemente asociados con el colon distal, la parte inferior del intestino que conduce al canal anal, que es donde las investigaciones anteriores sugieren que se produce mayormente el cáncer de colon vinculado a la carne roja.

Según el estudio, los pacientes cuyos tumores presentaban los niveles más altos de daño por alquilación tenían un 47% más de riesgo de muerte específica por cáncer colorrectal en comparación con los pacientes con niveles más bajos de daño.

Pero Giannakis, también médico en ejercicio, dijo que era importante centrarse en cómo la investigación puede utilizarse para ayudar a los pacientes.

Identificar a los pacientes que ya han empezado a acumular la firma mutacional podría ayudar a determinar quiénes corren un mayor riesgo de desarrollar cáncer o a detectar la enfermedad en una fase más temprana.

Giannakis subrayó que el mensaje resultante no es que la gente deba abstenerse totalmente de la carne roja: "Mi recomendación sería que la clave es la moderación y una dieta equilibrada".

Los altos niveles de daño por alquilación tumoral sólo se observaron entre los pacientes que comían una media de más de 150 gramos (cinco onzas) al día, lo que equivale aproximadamente a dos o más raciones.

En 2019 un equipo de investigadores causó revuelo al declarar que solo tenía un grado "bajo" de certeza de que la reducción del consumo de carne evitaría las muertes por cáncer.