raul-cardenalJusto Pastor Molina Granados, nació en 1969 en el Cantón El Tecomatal, en San Miguel, y aunque sus padres,  don Justo Molina, agricultor y doña Leticia Granados, ama de casa, no saben leer ni escribir, desde que era un niño le instaron a no abandonar sus estudios, aseguró este empresario galardonado por BAC. Con muchos sacrificios, el ahora propietario de Construequipos concluyó su formación académica, manteniendo en mente el compromiso de ofrecer una mejor calidad de vida a su familia.

Economía

Una historia de emprendimiento y tenacidad

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jueves 17, noviembre 2016 • 12:00 am

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Justo Pastor Molina Granados, nació en 1969 en el Cantón El Tecomatal, en San Miguel, y aunque sus padres,  don Justo Molina, agricultor y doña Leticia Granados, ama de casa, no saben leer ni escribir, desde que era un niño le instaron a no abandonar sus estudios, aseguró este empresario galardonado por BAC. Con muchos sacrificios, el ahora propietario de Construequipos concluyó su formación académica, manteniendo en mente el compromiso de ofrecer una mejor calidad de vida a su familia.

Trabajando, estudiando y con hogar -pues al segundo año de su carrera universitaria contrajo nupcias- logró graduarse en 1995 como Ingeniero Civil.

Con su mejor amigo y compañero de tesis planeó abrir su propia empresa, proyecto que financiaron con sus ahorros. En 1997 renuncian a sus empleos y comienzan a trabajar de manera independiente.

Hoy en día, Construequipos es una de las tres empresas del rubro más reconocidas en El Salvador.

Con sede en San Miguel, pero también con oficinas en la capital, ha trabajado en proyectos del primer Fomilenio, así como del Fondo de Conservación Vial (Fovial), y otras instituciones nacionales e internacionales, incluso con Gobierno Central y autónomas. Compite con empresas extranjeras en las licitaciones.