Editorial

sábado 2, febrero 2019 • 12:00 am

Una decisión que debe tomarse con sabiduría

Compartir

Ha llegado la hora de votar por nuestros próximos gobernantes y es deber ciudadano discernir sobre las características que esperamos del mandatario que relevará a Salvador Sánchez Cerén el 1 de junio del presente año.

El próximo gobernante debe ser una persona honrada, intachable, con la preparación académica para enfrentar los profundos problemas nacionales que heredará, rodeado de personas decentes e impolutas. Con el carácter para saber decidir y con el espíritu de trabajo que necesitamos.

Necesitamos un presidente que sepa encontrarse con su gente y no un mandatario ausente ni un endiosado de soberbia, superficialidad y prepotencia. Ya hemos tenido demasiados gobernantes así en el pasado reciente y ya conocemos cómo resultaron.

Nuestra decisión de este domingo puede afectarnos profundamente, de manera positiva o de manera negativa en todos los niveles de nuestras vidas. Puede impactar nuestra vida familiar y hasta nuestros empleos. Podemos incluso perder el clima de libertades que hemos gozado las últimas décadas.

El próximo gobernante debe enfocarse en reunificar a la familia salvadoreña y darle la seguridad, la prosperidad y la armonía perdidas.

Le invitamos a decidir sensatamente por quien reúne esas cualidades.