Editorial

jueves 30, noviembre 2017 • 12:00 am

Un precedente en el combate a la corrupción

Compartir

El expresidente Mauricio Funes se convirtió el martes en el primer mandatario de nuestra historia en ser condenado por enriquecimiento ilícito en un sonado proceso civil que inició con una investigación de la sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia.

La clase política salvadoreña debería sentir vergüenza de esta situación. Los últimos tres exmandatarios han tenido que enfrentar procesos judiciales por actos cuestionados de su administración, algo profundamente lamentable en un país con tantas necesidades y sufrimientos.

Como bien dijo ayer el fiscal general, Douglas Meléndez, esta condena “es un hecho histórico, sin precedentes en el combate a la corrupción”.

La corrupción no tiene banderas políticas y debe ser combatida en cualquiera de sus formas. Tanto la sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia como la Fiscalía han despertado a toda la sociedad salvadoreña con sus investigaciones y la población empieza a tener esperanza de que este ciclo interminable de irregularidades llegue a su fin con estos aleccionadores procesos.

La ciudadanía debe seguir exigiendo justicia para los responsables de esos hechos, independientemente de su color político, porque no puede seguirse tolerando que se le exijan sacrificios a los más humildes, mientras se cometen abusos en las alturas. También debe fortalecerse la transparencia para que no se repitan estos hechos.