Editorial

jueves 13, septiembre 2018 • 12:00 am

Un contrato con demasiadas dudas e interrogantes

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En las últimas semanas han abundado denuncias y cuestionamientos sobre el contrato que la administración del exalcalde Nayib Bukele hizo para arrendar un edificio y establecer ahí el Mercado Cuscatlán.

La nueva administración edilicia ha informado que el mercado opera con un déficit de más de $2 millones y se ha revelado también que el edificio que costaba poco más de $800 mil, ha terminado arrendándose en un contrato millonario a un plazo de 25 años.

A la vista parece ser un contrato lesivo para los intereses de la Alcaldía de San Salvador y tampoco es ninguna oportunidad para los comerciantes ahí establecidos debido a la poca afluencia, lo que ha provocado endeudamientos para ellos y para la municipalidad.

Según el alcalde Ernesto Muyshondt, el contrato de arrendamiento suscrito por Bukele fue “un muy mal negocio para la municipalidad. Ayer, en una entrevista televisiva llamaba a ese negocio “el fracaso más espectacular, creo que de cualquier alcaldía o de cualquier alcalde en la historia de nuestro país”.

La Corte de Cuentas de la República está auditando los contratos derivados de la remodelación, equipamiento y alquiler del inmueble donde funciona el mercado Cuscatlán, que esperamos termine de aclarar tantas dudas.