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Ucrania vuelve a la vida en la Eurocopa tras vencer a Macedonia Yaremchuk anotó y asistió en la primera victoria de Ucrania en la Eurocopa desde 2012, y deja a Macedonia del Norte en el abismo. Se fallaron dos penaltis.

Redacción Deportes

jueves 17, junio 2021 • 9:29 am

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Ucrania, derrotada por Países Bajos en su entrada en liza en la Eurocopa, se relanzó al derrotar 2-1, este jueves en Bucarest, a una Macedonia del Norte que ofreció resistencia pero que queda virtualmente eliminada en el Grupo C de la Eurocopa.

Del 29’ al 34’. En solo cinco minutos derribó Ucrania una frontera que llevaba nueve años bloqueada, la de conseguir ganar en una Eurocopa –no en vano, igualó el domingo ante Países Bajos el récord histórico de derrotas consecutivas, seis–. Dos triunfos, aquel de hace nueve años y éste frente a Macedonia del Norte, unidos por un cordón umbilical. El de Shevchenko, goleador entonces y seleccionador ahora, y el de Yarmolenko, considerado su sucesor natural y autor en Bucarest del primer gol y de la asistencia del segundo.

La principal diferencia para Ucrania entre aquella Eurocopa de 2012 y ésta de 2020 es que se le pone a tiro la posibilidad de pasar de la fase de grupos. Una posibilidad histórica que a menudo es cuestión de tiempo y paciencia, la que seguramente deberá tener una Macedonia que, con dos derrotas en dos partidos a pesar de dejar un buen sabor de boca, se despedirá este mismo miércoles de su primera Eurocopa salvo que su verdugo del pasado domingo, Austria, derrote a Países Bajos.

Apenas –por no decir nada– acusaron los ucranianos de entrada la ausencia por lesión de Zubkov, cubierta con la entrada de Stepanenko y Shaparenko, un mediocentro más posicional y otro más creativo. En efecto, se adueñaron los de ‘Sheva’ del esférico, lo circularon con solvencia y buscaron el gol primero desde lejos, como el comandante Malinovskyi con su extraordinaria zurda, y pronto también encontrando pasillos anteriores.

Y, aunque tuvo Elmas el 0-1 al cuarto de hora, fue la persistencia de Ucrania la que acabó por romper el cántaro. Primero, en un córner que Yarmolenko remató en el segundo palo, hábil para burlar a Ristovski después de que Karavaev desviara el balón. Y acto seguido, en un pase al espacio del propio atacante del West Ham que Yaremchuk leyó a la perfección con un desmarque al filo del fuera de juego y un infalible chut. Severo castigo el 2-0 para el rayista Dimitrievski, quien en el primer tiempo evitó una goleada.


Al descanso se marchaba Macedonia de Norte avisando con un remate picadito del incombustible Pandev que entró, pero que gol anulado por fuera de juego. Y regresó al partido siendo otro equipo, mucho menos apocado, obligado a salir al ataque, casi a la épica. Ordenó Angelovski entrar al mallorquinista Trajkovski –el único damnificado en el once de la derrota ante Austria– y a Curlinov, y cedió la batuta a Elmas, para ayudar al levantinista Bardhi, más apagado que de costumbre. Y el plan funcionó.

Minuto y medio le bastó a Ademi para forzar a Buschan, que se exhibía en el 55’ ante un chut a la escuadra de Musliu pero cuyo despeje quedaba en el área chica, donde Karavaev derribó torpemente a Pandev, provocando un penalti. Protagonismo involuntario para el singular árbitro de este encuentro, el argentino Rapallini. No lo lanzó sorprendentemente el veterano delantero del Genoa, sino Alioski. El lateral del Leeds, objeto el pasado domingo de los gritos racistas de Arnautovic, falló en primera instancia, pero supo aprovechar el rechace de Buschan para convertir el 2-1.

Se abrió el encuentro en el tramo final, aunque algo no cambió: el papel determinante de Dimitrievski, que mantuvo un duelo sin tregua con Marinovskyi, el jugador más activo y talentoso de la tarde, que sin embargo se estrelló una y otra vez ante el guardameta del Rayo. La vez definitiva fue en el penalti a favor de Ucrania que decretó Rapallini, por mano de Avramovski, tras revisar el monitor a instancias del VAR.

Lo detuvo en plan heroico el portero de Macedonia del Norte, que buscó a la desesperada un empate que nunca llegó, y eso que lo merodeó Trajkovski dos veces en el añadido. Aroma a Laliga en Bucarest. Al fin y al cabo, los balcánicos ya habían hecho historia con su mera presencia.