Editorial

miércoles 27, enero 2021 • 12:00 am

TSE debe garantizar una elección limpia y justa Los magistrados del TSE deben ser jueces transparentes e imparciales. El TSE debe ser una orquesta que funcione a la perfección.

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Si hay algo de lo que El Salvador puede presumir es que las elecciones de su vida democrática han sido limpias y transparentes, algo que lamentablemente no pueden atribuirse algunos vecinos centroamericanos. Una elección limpia, justa y transparente es fundamental para una democracia.

Esa enorme responsabilidad está sobre los hombros del Tribunal Supremo Electoral y en especial de sus magistrados. Como jueces deben ser lo más transparentes y justos posibles, sin inclinar la balanza para ninguna parte y sin compromisos personales con ningún partido o ningún candidato. Ya hay cuestionamientos sobre algunas decisiones de cierta tendencia en el TSE y que han generado suspicacias y hasta preocupaciones entre sus críticos. Los magistrados deben ser absolutamente equilibrados en sus decisiones y resistirse a todo tipo de presiones políticas.

Las elecciones del 28 de febrero deben seguir la tradición de rectitud que han caracterizado los comicios anteriores, incuestionables por la comunidad internacional. Eso solo puede lograrse con un Tribunal Supremo Electoral funcionando con la sinfonía perfecta de una orquesta, desde el director hasta el último de los músicos deben cumplir su papel como corresponde.

El Tribunal Supremo Electoral es una institución vital para la democracia y la paz de los salvadoreños. Recordemos que en nuestra triste historia, dos elecciones cuestionadas en los años 70 fueron motores generadores de la guerra civil que sufrimos durante 12 años. La responsabilidad es enorme y los salvadoreños debemos seguir presumiendo de elecciones transparentes y justas.