Al menos cinco comunidades del cantón El Brazo, San Miguel, han regresado a vivir en zozobra, luego que la lluvia del pasado lunes causara grietas en las bordas que protegen sus casas de las crecidas del río Grande.

Nacionales

Temen desbordamiento del río Grande por el mal estado de las bordas

Rosa Fuentes

jueves 10, junio 2021 • 2:45 am

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Al menos cinco comunidades del cantón El Brazo, San Miguel, han regresado a vivir en zozobra, luego que la lluvia del pasado lunes causara grietas en las bordas que protegen sus casas de las crecidas del río Grande.

Las bordas fueron reconstruidas por el Ministerio de Obras Públicas MOP, a principios del presente año, pero tras las lluvias estas ya tienen grietas de más de 27 metros.

El río Grande de San Miguel amenaza cada año a las  comunidades Cazamota, Gualucas, Las Gemelas, Las Gemelitas, El Chaparral y Santa Fidelia, del cantón El Brazo.

El temor de los habitantes aumenta diariamente ante el inminente riesgo que representa el desbordamiento del río Grande, que en años anteriores les ha provocado graves afectaciones a sus viviendas y cultivos.

"Cuando el río sube y baja, va ocasionando erosión de la tierra por lo que las bordas no son suficientes para soportar la fuerza del río", expresó Víctor Majano.

Pedimos que reparen las grietas que miden hasta 27 metros de largo, si cae otra tormenta como la del lunes, el río se va a desbordar y gran parte de la borda se perderá y el agua arrasará con todo lo que encuentre a su paso", manifestó.


Las bordas fueron construidas con la misma tierra de los terrenos de la orilla del río y no está bien compactada. Consideran que lo mejor sería que la  construyeran con material selecto, “esto mejoraría un poco la condición de vida de nosotros”, señaló Majano.

Según el campesino, las inundaciones que sufren año con año les han afectado cultivos, aves de corral, viviendas, electrodomésticos: el agua arrasa con todo. Del  mismo modo puntualizó que son 145 familias sólo en Santa Fidelia que se encuentran en grave peligro de quedar bajo el agua.

Elio Molina otro habitante, advirtió a las autoridades municipales, reparar las bordas dañadas ante la llegada de la época invernal.

"Desde 2007 sufrimos los embates de la naturaleza cuando llega el invierno. No podemos ni dormir por estar vigilantes al comportamiento del río Grande", concluyó.