Escena

Subastan la mansión que se utilizó para grabar "El Padrino" Leonard M. Ross, el actual propietario de la famosa mansión "Hearst Estate" subastará la propiedad que sirvió para grabar escenas de la película "El Padrino·, un videoclip de Beyoncé y que fue un destino de descanso para un expresidente de los Estados Unidos.

Redacción DEM

lunes 13, septiembre 2021 • 8:45 am

Compartir

Conocida como "Hearst Estate" o "Beverly House",  la impresionante mansión ocupada para uno de los íconos del séptimo arte o sea "El Padrino", salió al mercado por 194 millones de dólares, fue retirada y volvió a aparecer por 90 y después por 70. Ahora la mansión saldrá a subasta el próximo 14 de septiembre, aunque ya existe un comprador que ofreció 47 millones de dólares.

La exclusiva propiedad de casi 30 mil metros cuadrados fue construida en 1927 sobre 0.40 hectáreas de propiedad de Beverly Hills, en Los Ángeles, California, y está inspirada en la estética del Mediterráneo.

La descripción general del inmueble establece que cuenta con una sala principal con techos en forma de arco de 6,7 metros de alto, una biblioteca de dos pisos, 30 habitaciones y 40 baños y una mesa de billar del año 1868 (solo existen otras dos en el mundo). En el nivel inferior hay un club nocturno Art Deco inspirado en el antiguo club de Beverly Hills de Hugh Hefner, ‘Touch’.

Además de todas las locaciones pomposas internas, en el exterior cuenta con una piscina de tamaño olímpico, fuentes y jardines, también una cancha de tenis y dos apartamentos para el personal, así como una casa de dos pisos y cinco habitaciones. La inmobiliaria calcula que la Hearst Estate puede albergar hasta mil invitados.

La lujosa mansión de Beverly Hills, que perteneció al magnate de los medios William Randolph Hearst, fue elegida no solo para rodar aquel fragmento de "El Padrino" donde Tom Hagen visita a Jack Woltz, sino también para el clip "Black is King" de Beyoncé.


Asimismo, fue utilizada por John F. Kennedy y Jackie como uno de los destinos de su luna de miel, en 1953, y siete años más tarde, JFK volvió a ella para emplearla como sede en la Costa Oeste durante su campaña presidencial de 1960.

Actualmente es propiedad del financiero y abogado Leonard M. Ross y lo ha sido durante 40 años en los cuales ha estado dentro y fuera del mercado. En 2010, Ross se vio obligado a declararse en bancarrota y este cambio de estatus ha afectado dramáticamente el precio de la propiedad.

Ahora, el todavía propietario, ha decidido que organizará una especial despedida de la mansión para dar la bienvenida a un nuevo grupo de propietarios e invitados, y se abrirá, por tanto, una subasta.