Editorial

jueves 6, octubre 2016 • 12:00 am

Si no se ordenan las finanzas, no habrá solución

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Las finanzas del Gobierno hacen aguas por todos lados. Semanalmente vemos a algún sector del Estado o de los proveedores privados, reclamando por la falta de dinero para esto o aquello.

Pero el Gobierno parece no asumir su responsabilidad y, por el contrario, busca culpar a la Sala de lo Constitucional o a la oposición arenera, de su manejo de las finanzas públicas, que es de su entera responsabilidad.

Cuando no son los problemas de pensiones, son los escalafones de salud, educación o seguridad, si no son los alcaldes exigiendo el Fodes o proveedores de todos los niveles y sectores reclamando por atrasos graves en el pago de sus bienes y servicios.

Desde que el FMLN asumió el poder hace siete años, nunca el Estado salvadoreño tuvo tantos ingresos y puso tantos impuestos. Pero nunca es suficiente. Por eso los clamores de ordenar las finanzas públicas, de aprobar una ley de responsabilidad fiscal, de crear políticas serias de austeridad y reducción del gasto, deben ser atendidos.

Volver al colón o llegar al impago sería catastrófico para el país y todavía más irresponsable buscar echar culpas a quien no las tiene. Los únicos responsables serían los tomadores de decisiones en el Ejecutivo y en el partido oficial. Y los afectados seríamos todos.