Mientras muchos esperan ansiosos la llegada de agosto para disfrutar de unas vacaciones, las hermanas Elvia e Irma Cordero aprovechan la temporada para ingeniárselas con la venta de minutas a turistas en la Barra de Santiago, ubicada en Ahuachapán; pero esta vez será diferente, pasando de raspar hielo a rascar el cielo, con la mirada puesta en los Juegos Mundiales de Playa Catar 2019.

Deportes

Seleccionadas playeras: “si no estuviéramos acá estaríamos vendiendo minutas y pescado”

Astrid Mejía

jueves 1, agosto 2019 • 12:00 am

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Mientras muchos esperan ansiosos la llegada de agosto para disfrutar de unas vacaciones, las hermanas Elvia e Irma Cordero aprovechan la temporada para ingeniárselas con la venta de minutas a turistas en la Barra de Santiago, ubicada en Ahuachapán; pero esta vez será diferente, pasando de raspar hielo a rascar el cielo, con la mirada puesta en los Juegos Mundiales de Playa Catar 2019.

Tal como ha sucedido con la Selecta Playera masculina, las jugadoras que integran la selección nacional femenina de fútbol playa provienen de familias humildes de la zona costera, que buscan salir adelante, como en el caso de las hermanas Cordero, quienes tienen un puesto de venta de pescado en el mercado de la Barra de Santiago junto a su madre.

Para ellas conformar la primera Selecta Playera femenina es un sueño y competir en una eliminatoria para buscar el boleto a un Mundial, algo indescriptible que jamás imaginaron.

Gracias a su talento con el balón y a su persistencia fueron seleccionadas por el profesor Elías Ramírez, junto a otras ocho jugadoras, para representar al país del 3 al 5 de agosto en la eliminatoria rumbo a Catar, a realizarse en el Anfiteatro del Cifco, donde pelearán por un único billete contra Bahamas, Estados Unidos y México.

“En días de vacaciones, cuando hay más turismo, vendemos minutas allá en el mero centro de la Barra de Santiago y, además de eso, vendemos pescado en el mercado con mi mamá y mi hermana”, expresó Irma, 20 años, quien se desempeña como ala. “Para nosotras es un gran logro estar acá, porque nunca me imaginé llegar a hasta aquí. Estoy muy contenta de pertenecer a esta selección”, añadió.


“Si no estuviéramos acá estaríamos vendiendo minutas y pescado, o a veces vamos a ayudarles a las lanchas a amurallar. Es algo que hacemos desde niñas”, compartió Elvia, de 22 años, quien custodiará los tres palos en la eliminatoria. “Pero también juego fútbol playa desde los 12 años, aunque en la portería, lo mucho, dos años tengo de practicar, pero vamos a luchar”, aseveró.

 

Sobre los rivales

La Azul Playera femenina lleva apenas cuatro semanas trabajando para la eliminatoria, tiempo que para nuestras seleccionadas podría constituir desventaja respecto a la preparación que han tenido sus rivales.

“Los otros países son más fuertes, ya tiempos vienen practicando selección y nosotras tenemos poco de estar entrenando, aunque en algunos sectores siempre se juega, pero no es lo mismo”, le preocupa a Elvia.

“Solo pensar en Estados Unidos y México, se ve difícil, nosotras nunca hemos jugado a nivel de selección, pero podemos dar el 100 por ciento, no importa el porte o de dónde vengan; estamos aquí en nuestro territorio y sé que vamos a poder”, respaldó su hermana menor.

Independientemente del resultado, la ala cuscatleca se muestra positiva de lograr grandes cosas en esta modalidad, tal como lo han hecho sus pares masculinos. “Los admiro mucho. Algún día, con mucho entreno y entrega, podemos llegar a ser como ellos”, exhortó.