Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por  descuidado, dice el viejo refrán. Recientes expresiones de la Troika nos retrotraen al discurso de los años 80, esta vez caminando a la concreción de la fase final de su sueño: implantar el socialismo en El Salvador. ¿Por quienes? Por los que tienen a Cuba e Irán como referentes y al tirano venezolano como su faro sociopolítico. En este caso, el soldado avisado es nuestra institucionalidad, el sistema de libertades y el empresariado honesto. La amenaza es real, como reales serán los lamentos si el país perdiera su libertad y no reciba un centavo de inversión extranjera.

Opinión

¿Rumbo al socialismo?

Jorge Castillo / Politólogo

lunes 4, diciembre 2017 • 12:00 am

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Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por  descuidado, dice el viejo refrán. Recientes expresiones de la Troika nos retrotraen al discurso de los años 80, esta vez caminando a la concreción de la fase final de su sueño: implantar el socialismo en El Salvador. ¿Por quienes? Por los que tienen a Cuba e Irán como referentes y al tirano venezolano como su faro sociopolítico. En este caso, el soldado avisado es nuestra institucionalidad, el sistema de libertades y el empresariado honesto. La amenaza es real, como reales serán los lamentos si el país perdiera su libertad y no reciba un centavo de inversión extranjera.

Dos recientes pinceladas han terminado el autorretrato del eximio presidente, que quedará para la historia como certero gatillero y disciplinado tirador que anuncia tener en la mira a sus dos archienemigos: la Sala de lo Constitucional y los medios de comunicación. Se inmortaliza como un sujeto anti-medios, a los que antes tenía en la mita como generadores de guerra psicológica y que hoy estigmatiza como impulsores del odio (Festival del Buen Vivir, San Jacinto, 26NOV-2017).

El eterno secretario general de su partido no se quedó atrás: “Tenemos muy claro que debemos realizar un cambio del capitalismo al socialismo, estamos en la fase de transición para la construcción de una sociedad popular. Queremos que los medios de producción pasen a manos del Estado” (IV Campamento Guerrillero, Cinquera, Cabañas, 26-NOV-2017).

Es claro que en las venas de estos personajes fluyen resentimientos, odios, complejos de infancia y una espantosa voracidad de apropiarse de lo que no les cuesta, entre otras cosas, porque nunca produjeron nada. No obstante, nada de eso debe sorprender a nadie pues su partido es marxista leninista y, equivocados o no, tienen derecho a expresarlo. Allá quienes que crean que sus intenciones son tan buenas como la gestión de sus dos gobiernos.

La Troika salió del clóset, entre otras cosas, por las siguientes.

1º) Cuadros más recalcitrantes le reclaman al partido mayor protagonismo y mostrando su verdadera identidad ideológica.


2º) Miles de votos jóvenes requieren ser moralizados y puestos en pie de lucha.

3º) Encuestas reflejan la desastrosa imagen del presidente y la ineficiencia  de su gestión, por tanto,  hay que radicalizar su único voto seguro, el duro.

4º) Confianza en el respaldo de los fusiles, por ahora bajo control operacional de un ministro bocón, indisciplinado y servil, que ha traicionado los principios y valores de la Fuerza Armada, que el FMLN intentó destruir durante años como   institución permanente de la Patria.

5º) Aprovechamiento de nuestra pasividad social que, a diferencia de la arrecha sociedad guatemalteca, está más preocupada por sobrevivir y salvaguardar su seguridad física, pero que sigue incrédula y apática respecto a lo que dicen y hacen los políticos tradicionales, más entretenidos en fumigar, repartir delantales, guacales y láminas, que en hacer propuestas serias y  sustentadas que brinden soluciones pragmáticas al gigantesco embrollo en el que nos han metido las extremas políticas.

6º) Pernicioso empleo de la instituciones para debilitar al sector privado. Ejemplo: el torpe empecinamiento por empujar en la SIGET a un corrupto cazador de puestos públicos, defenestrado personaje que  terminó de arruinar a la Corte de Cuentas de la República y de muy ingrato recuerdo en Colombia.

7º) Porque atizar el fuego eleccionario es habitual en la izquierda fundamentalista.

Lo bueno es que el FMLN muestra coherencia entre su génesis ideológico-doctrinaria y sus planes conspirativos para El Salvador, lo que brinda mayor claridad al ciudadano que ama la libertad y respeta la propiedad privada, respecto al futuro que la izquierda menos evolucionada prevé impulsar en el país.

Concluyo con esta cita: “Las readecuaciones estratégicas del Frente dibujan un rumbo claro para el país, el “socialismo no radical”. Infortunadamente, nuestra sociedad civil pareciera estar paralizada, mientras los columnistas de las derechas escriben párrafos románticos sobre republicanismo y liberalismo”. (“Las readecuaciones del Frente hacia el socialismo”. DEM, 06-JUL-2015).