Roberto Morozzo della Roca, historiador italiano y biógrafo de Romero.

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Romero jamás dijo: “Resucitaré en el pueblo” Biógrafo asegura que el Santo fue mal interpretado e instrumentalizado

Redacción DEM

sábado 13, octubre 2018 • 12:11 pm

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La frase si me matan, resucitaré en el pueblo”, atribuida erróneamente a Monseñor Óscar Arnulfo Romero, nunca fue dicha por el primer santo salvadoreño y en realidad fue inventada por un periodista guatemalteco que falleció en 1994, reveló hoy Roberto Morozzo della Rocca, biógrafo del arzobispo de San Salvador, en una entrevista con el diario italiano La Stampa.

"Descubrimos que esa frase es apócrifa, por varias razones. Ante todo porque apareció después de su muerte. Un periodista guatemalteco, muerto en 1994, escribió esa y otras. Romero no podía desmentir el haber hablado con él porque ya estaba muerto, pero su entrevista tiene errores muy evidentes. Por ejemplo tenía fechas erradas. Personalmente realicé la investigación en el diario Excélsior de México, donde la entrevista fue publicada. Ninguno de los colegas que escribían para ese periódico y solían ser los enviados a El Salvador eran esta persona que firmó la supuesta entrevista. El periodista tenía ya varios precedentes de cosas inventadas sobre Guatemala y no tenía una buena fama. Además, dos años antes, había escrito un texto simulando su muerte con palabras casi iguales a las que atribuyó a Romero", explicó Morozzo della Rocca.

Morozzo della Roca es el autor del libro, "Oscar Romero, Prophet of Hope" (Profeta de la Esperanza), publicado en 2015. Es un profesor de historia moderna en la Universidad Roma Tre y un especialista en la historia religiosa latinoamericana.

Portada del libro de Morozzo della Rocca.

Según el biógrafo, el pensamiento de Romero era totalmente opuesto a toda expresión mesiánica y por el contrario, padecía mucha angustia por las amenazas que recibía.

"Si uno toma escritos de los ejercicios espirituales de Romero, en todo momento se expresa en manera totalmente opuesta a lo que el periodista dice. He buscado todas las citas del obispo antes de su muerte y jamás habla en estos términos mesiánicos con seguridad. Él siempre habló con mucha angustia de la muerte. Además el periodista escribió que la entrevista fue por teléfono, ¿cómo era posible creer en una llamada realizada así, sin más, en medio de la noche?", agrega.


Morozzo della Roca dice que Romero veía su muerte "con gran miedo, sufría".

"El día antes de su asesinato se puso a llorar en casa de unos amigos. Su humor cambiaba continuamente. Si usted sintiese que lo van a matar, ¿cómo viviría? Con un gran problema interior. Él había recibido muchas amenazas, era muy consciente que tenía los días contados", relató.

Según Morozzo della Roca, "Romero fue tomado como bandera por la izquierda, mientras él no se sentía ni de derecha ni de izquierda. Él estaba por la justicia. Su figura fue instrumentalizada de todas las partes, fue interpretado mal y presentado mal también".

"Romero hablaba pero sólo algunos lo escuchaban. Muchos estaban en su contra, de las dos partes", subraya el biógrafo, quien explica el contexto político y religioso de la época.

"En Occidente había miedo al comunismo y Roma no conocía a Romero. Pablo VI lo conocía y lo estimaba, pero en general el Vaticano dependía de las informaciones que venían de El Salvador: Del nuncio que no estaba contento con él, de otros obispos, del gobierno que mandaba reportes negativos, los embajadores salvadoreños aquí se quejaban e influían", agrega.