Más de 250 mil salvadoreños están protegidos bajo el TPS. /Foto: Archivo DEM.

El Mundo

Residencia permanente está "cuesta arriba" para usuarios del TPS, según jueces de EE.UU.

Gabriela Villarroel

lunes 19, abril 2021 • 4:45 pm

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Cientos de miles de beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS, por su sigla en inglés), entre ellos más de 250 mil salvadoreños, tienen un camino "cuesta arriba" para lograr una residencia permanente, según advirtieron hoy los jueces de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Este lunes, el máximo tribunal estadounidense inició una audiencia histórica de inmigración que podría legalizar a los tepesianos o bien, bloquear sus solicitudes de residencia permanente. La Corte ─según reportan The New York Times y Bloomberg─, parece inclinarse por la segunda opción: denegar el acceso a 'green cards' para los tepesianos que hayan ingresado ilegalmente a Estados Unidos.

Los jueces escucharon este día los argumentos orales del caso Sánchez versus Mayorkas, en el que se busca dirimir si los migrantes con TPS son elegibles para convertirse en residentes legales, en el caso que que hayan ingresado a Estados Unidos sin la autorización de un oficial migratorio.

Los alegatos provienen de una pareja de casados originaria de El Salvador, José Santos Sánchez y Sonia González, quienes aplicaron a una residencia permanente a través de su empleador; pero les fue negada por el tribunal del tercer circuito federal en Filadelfia, Pensilvania. Esto, bajo el argumento de que nunca fueron "inspeccionados y admitidos" al llegar a Estados Unidos. 

Tras este fallo, Sánchez elevó su denuncia ante la Corte Suprema. Desde entonces, cientos de miles de migrantes esperan que la Corte decida si pueden o no adquirir una residencia permanente, tal como la solicitó esta pareja salvadoreña.

¿Qué dicen los jueces?

Actualmente, las cortes ordenan la salida del territorio estadounidense para poder reingresar legalmente y optar a una residencia permanente. Por ello, los expertos migratorios creen que el punto clave de esta demanda es si otorgar el TPS constituye una "admisión" a Estados Unidos, para el propósito de adquirir otro estado (como la ciudadanía), sin necesidad de abandonar el país.


El juez del tercer circuito, Thomas M. Hardiman, aseguró que el TPS "no constituye una admisión" de parte de los Estados Unidos. "Como su nombre sugiere, esta protección está diseñada para ser temporal", agregó.

Amy Saharia, abogada de la pareja salvadoreña, sostuvo que los beneficiarios del TPS "deberían ser considerados como 'no inmigrantes' debido al estatus" que mantienen; por lo que "efectivamente, han sido admitidos en los Estados Unidos".

"Haber sido admitido e inspeccionado, es inherente al estado de no migrante", agregó la abogada. Pero el argumento no convenció a los jueces.

El juez de la Corte Suprema, Brett M. Kavanaugh, le respondió que "tiene un camino cuesta arriba, textualmente hablando", para probar que los tepesianos ya fueron admitidos por Estados Unidos.

"No puedo seguir la lógica de su presentación"; agregó el presidente de la Corte Suprema John G. Roberts, en respuesta a la defensora.

¿El final de las green cards?

El abogado representante del gobierno estadounidense, Michael R. Houston, aseguró durante la audiencia que los beneficiarios del TPS pueden seguir aplicando a una residencia permanente ─u obtener 'green cards'─ siempre que hayan entrado al país de forma legal.

Necesitan haber sido admitidos como estudiantes o trabajadores temporales, o algo por el estilo." Michael R. Houston, abogado del gobierno federal.

Hasta la fecha, tres cortes de apelaciones han determinado que los beneficiarios del TPS casados con ciudadanos estadounidenses o que tienen hijos mayores de 21 años nacidos en Estados Unidos, pueden ser reclamados para recibir la tarjeta verde.

Otras dos cortes de apelaciones han fallado en contra, lo que derivó el caso al máximo tribunal de justicia y que en enero anunció la revisión.

El TPS, que beneficia a más de 411,326 inmigrantes ─de los cuales 247,697 son salvadoreños─, es una categoría migratoria que otorgó el Departamento de Seguridad Nacional en respuesta a las crisis humanitarias que han vivido El Salvador, Honduras, Nicaragua, Haití y otros países que enfrentaron guerras civiles, epidemias y desastres naturales.