Ningún salvadoreño (a) debería morir víctima de la delincuencia, mucho menos producto de un acto de intolerancia o de un efecto generado por el odio ideológico o político.  A diario muchos compatriotas son asesinados o desaparecidos en diferentes circunstancias, lo que nos hace vivir con el temor permanente de que las víctimas puedan ser nuestros conocidos, parientes o nosotros mismos.

Opinión

Repudiable intolerancia

Jaime Ulises Marinero / Periodista @ulisesmarinero

martes 9, febrero 2021 • 12:00 am

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Ningún salvadoreño (a) debería morir víctima de la delincuencia, mucho menos producto de un acto de intolerancia o de un efecto generado por el odio ideológico o político.  A diario muchos compatriotas son asesinados o desaparecidos en diferentes circunstancias, lo que nos hace vivir con el temor permanente de que las víctimas puedan ser nuestros conocidos, parientes o nosotros mismos.

Lo ocurrido al final de la tarde del 31 de enero pasado en San Salvador es repudiable y condenable desde todo punto de vista. Ese día, a eso de las 6:30 de la tarde un pick up que regresaba con activistas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) fue atacado a balazos por tres sujetos, lo que dejó como resultado la muerte de Gloria Rogel López y de  Juan de Dios Tejada, así como lesiones en otros dos activistas y en uno de los atacantes. Esto último aún no se define en que circunstancia.

El viernes pasado se realizó la audiencia inicial en el Juzgado Décimo de Paz de San Salvador  y la juzgadora ordenó instrucción formal con detención provisional contra los sospechosos Diego Francisco Alvarado Peña (PPI destacado en el  Ministerio de Salud donde fungía como jefe de seguridad), Héctor de Jesús Castaneda  (motorista empleado en el MINSAL)  y Roberto Carlos Coto De Paz (empleado de una agencia de seguridad privada y asignado al MINSAL). El juzgado también declaró no ha lugar la petición de reserva total para el caso, tal como lo pedía la defensa, pues el caso ha sido muy publicitado, se han filtrado al público evidencias (videos)  y las partes, incluyendo a la sociedad  en general tiene que conocer el desenlace de este proceso. Asimismo instó a la Fiscalía a que investigue las circunstancias en las que resultó lesionado uno de los sospechosos, ya que según la misma acusación, hasta ahora,  se descarta que haya habido enfrentamiento entre víctimas y victimarios. Lo curioso en este caso es que el vehículo en el cual se conducían los supuestos atacantes fue encontrado en un estacionamiento del MINSAL, con rastros de heroína y aparentemente sin orificios de entrada de bala.

Nadie, absolutamente nadie, en la audiencia señaló que este incidente esté vinculado a pleitos políticos, tampoco se ha involucrado a partidos, no obstante que las víctimas eran activistas efemelenistas y que al menos uno de los acusados está afiliado al partido oficial. Y es que en un principio parece ser un acto de intolerancia aislado de los acusados y no producto de un plan orquestado de manera institucional por un partido. Personalmente pienso que se trata de una intolerancia de los ahora acusados, quienes serán inocentes o culpables hasta que termine el juicio. Ahora solo son imputados.

Lo triste de este vergonzoso hecho son las posiciones de muchos. En las redes sociales hay quienes hasta se alegran por la muerte de dos efemelenistas y otros se han empecinado en defender a capa y espada la actuación de los tres imputados, incluso repitiendo situaciones no comprobadas, como un tiroteo, un acto de intolerancia de una fanaticada futbolística y otras versiones descabelladas.

Apenas media hora después del incidente el mismo presidente Nayib Bukele sugirió que se trataba de un autoatentado en el marco de la campaña electoral, lo cual es tremendamente peligroso. El mandatario debió condenar el hecho y exigir a las autoridades esclarecer a profundidad para   llegar a las últimas consecuencias castigando a los culpables , sin importar quienes fuesen. El mandatario es un líder al que le creen a fe ciega decenas o cientos de miles de compatriotas, por lo tanto debe ser un estadista ecuánime. Al tenor del presidente le han seguido muchos funcionarios y hasta la misma PNC que  como institución se ha dedicado a contrarrestar la actuación de la Fiscalía y de sus mismos investigadores.


Muchos en el FMLN y otros partidos también buscan obtener redito político de este acto intolerable acusando sin pruebas y atacando a diestra y siniestra motivados por la campaña electoral. Lo mejor es dejar que la institucionalidad del sistema funcione. Que la Fiscalía haga lo suyo y que presente las pruebas necesarias ante los juzgados, donde deberá valorarse la culpabilidad o inocencia de los procesados y de otras personas, si es que resultaran implicadas. Hasta ahora y en lo que parece ser una acción aislada, solo hay tres acusados.

Ojalá que la ayuda del FBI llegue al país para esclarecer este repudiable hecho que nos entristece y nos avergüenza como nación harta de tanta violencia.