Editorial

miércoles 29, agosto 2018 • 12:00 am

Reparto de cuotas en la CSJ, retroceso institucional

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La elección de magistrados sobrepasó la séptima semana sin realizarse, mientras aumentan las voces encaprichadas de fracciones legislativas que exigen sus cuotas en la Corte Suprema, un claro retroceso a la época donde ese órgano de Estado era una prolongación de la polarización política e instrumento partidario.

Es increíble la terquedad en elegir a Sonia Cortez de Madriz y también sorprende que esta funcionaria no desista de sus ambiciones sabiendo que es el principal estorbo para la elección. Todos los observadores del proceso coinciden que es de las peor evaluadas entre las 30 candidaturas, pero eso no parece detenerla a ella ni a sus patrocinadores de seguir insistiendo en elegirla.

Esto es un claro retroceso para la institucionalidad democrática, inadmisible para una ciudadanía que exige la independencia de poderes y funcionarios probos y capaces, sin compromisos partidarios.

Los nuevos magistrados deben ser ejemplos de integridad, independencia, imparcialidad, valentía, honestidad y profesionalidad, tener el carácter suficiente para mostrar sus cualidades.

Preocupa entonces el interés de manipular esta elección para que esos requisitos se hagan de lado y se prefiera a futuros magistrados obedientes a la partidocracia y sin los méritos suficientes para ocupar tan altos cargos.