Datos proporcionados por la Organización para Mujeres Salvadoreñas por la Paz, (Ormusa), revelan que en entre 2015 y 2020, unas 111,321 niñas y adolescentes reportaron embarazos en el país.

Nacionales

Registran más de 111,000 niñas embarazadas en los últimos seis años De los 408,348 embarazos registrados entre el 2015 y el 2020, un 27 % fueron niñas y adolescentes.

Jaqueline Villeda

viernes 4, junio 2021 • 5:45 am

Compartir

Datos proporcionados por la Organización para Mujeres Salvadoreñas por la Paz, (Ormusa), revelan que en entre 2015 y 2020, unas 111,321 niñas y adolescentes reportaron embarazos en el país.

A nivel nacional Ormusa informó sobre el registro de 408,348 embarazos en total, eso significa que en seis años los embarazos de niñas y adolescentes representaron un 27 % de todos las gestaciones en el país.

San Salvador destaca en este periodo como el departamento que más niñas y adolescentes embarazadas ha reportado, de hecho acumula 20,105 casos en seis años, un 18 % de los registros en mujeres entre los 10 y 19 años a nivel nacional.

A este le siguen los departamentos de La Libertad con 12,295 embarazos, Sonsonate con 11,185 casos, Santa Ana con 10,171 y San Miguel con 8,815.

En cuanto a los años, el 2015 fue el que más embarazos registró entre niñas de los 10 y a 19 años, estos alcanzaron los 25,021 casos, seguido del 2016 con 21,467, 2017 con 19,294, disminuyendo aún más en el 2019 con 15,326, y en el 2020 alcanzando los 12,967.

Las niñas entre los 10 y 14 años siguen registrando menos casos de embarazos al compararlas con las que rondan entre los 15 y 19 años, sin embargo en seis años 5,123 niña entre los 10 y 14 años presentaron un nivel de gestación en el país, y el resto conformado por 106,198 son adolescentes entre los 15 y 19 años de edad.


Fuera de estos datos, Ormusa notificó la semana pasada que entre enero y marzo del 2021  3,693 niñas y adolescentes, entre los 10 y 19 años, reportaron embarazos.

“Y lo más importante que el nivel educativo de la mujer o de la madre también interfiere de manera directa en la nutrición, en la calidad de vida, en la calidad de salud de los niveles de bienestar que este niño o niña puede tener en el futuro”. Vilma Vaquerano, Ormusa

Afectaciones

Sin embargo aunque estos se han reducido, implican miles de vidas que se ven afectadas en diferentes factores, por ejemplo, según la experta de Ormusa, Vilma Vaquerano, en el aspecto social las niñas y adolescentes sufren de discriminación por su condición de embarazo, así como afectaciones en su salud porque “su organismo no está preprado para asumir un embarazo”.

“Las causas económicas pueden ser la reproducción de la pobreza para ellas o para su familia, si ella no recibe el apoyo de otros integrantes de su grupo familiar o del padre, o del hombre que la embarazó”, agregó Vaquerano.

A esto se suma que muchas dejan de estudiar, interfiriendo a la larga con “la calidad de vida” a las que las niñas y adolescentes pueden optar, porque los embarazos generan “más probabilidades de no continuar con la educación y de abandonar la escuela”.

Como sociedad las consecuencias de los embarazos se reflejan en que al no continuar con los estudios, se desglosa en no contar con la mano de obra calificada, dificultando la posibilidad de crecimiento social.

“Las mujeres o las niñas adolescentes que tienen o que enfrentan un embarazo temprano o violencia, también tiene menos probabilidad de contribuir a esa movilidad social que desde el punto de vista de derechos humanos debería ser como el ideal al que aspira una sociedad”, agregó Vaquerano.

Para expertas de Ormusa esta situación continúa replicándose en el país por la falta de educación integral en la sexualidad, así como los niveles de violencia sexual que es “innegable en el país”.

Vaquerano aseguró que “se debe tomar conciencia de la problemática”, fortalecer los programas que hay del Ministerio de Salud, así como el acceso a anticonceptivos, pues es innegable que actualmente se da un “inicio temprano de relaciones sexo coitales”.