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Régimen de Daniel Ortega empuja a Nicaragua al aislamiento y deterioro social Cerca de 40 países y gobiernos declaran ilegítimos los resultados de las elecciones del domingo en Nicaragua y desconocen la reelección de Daniel Ortega. La situación en Nicaragua se debatirá esta semana en la Asamblea General de la OEA, que podría suspender al país del bloque regional.

AFP con edición de Javier Maldonado

martes 9, noviembre 2021 • 4:00 am

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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, enfrenta amenazas de nuevas sanciones de Estados Unidos, críticas de la Unión Europea (UE) y el rechazo de 39 países y gobiernos que desconocen los resultados de las elecciones de este domingo al considerarlas ilegítimas y antidemocráticas, en las que Ortega se agenció sin sorpresas un cuarto mandato consecutivo, tras inhabilitar y detener a siete aspirantes opositores.

La comunidad internacional no tardó en reaccionar a los resultados de los comicios catalogados como una “farsa”, “elección de pantomima”, y hasta de “una burla”.

Josep Borrel, UE.

Ortega “ilegítimo”.

La Unión Europea (UE) denunció que las elecciones “se llevaron a cabo sin garantías democráticas” y consideró que “sus resultados carecen de legitimidad”.

Los comicios “completan la conversión de Nicaragua en un régimen autocrático”, señaló el jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell. “La integridad del proceso electoral fue aplastada” por el encarcelamiento, “hostigamiento” e “intimidación” de opositores, señaló el jefe de la diplomacia europea a nombre de los 27 países del bloque.

Mientras que por separado el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, declaró a periodistas que las elecciones “han sido una burla, una burla al pueblo de Nicaragua, una burla a la comunidad internacional y sobre todo una burla a la democracia”.


Sus vecinos cercanos como Costa Rica, Panamá y Guatemala, también demandaron a Ortega el restablecimiento de las garantías democráticas y la liberación de los presos políticos.

Por su carencia de condiciones y garantías democráticas, no reconocemos las elecciones en Nicaragua. Hacemos un llamado al gobierno para que libere y restituya los derechos de los presos políticos, así como a comunidad mundial a propiciar el diálogo para recuperar la democracia en Nicaragua". Carlos Alvarado, presidente de Costa Rica.

Panamá rechazó “las condiciones excluyentes del proceso electoral” y lamentó que el régimen de Ortega  no cumpliera con las “garantías mínima requeridas para llevar a cabo elecciones libres, participativas, justas, transparentes”.

Mientras que Guatemala dijo lamentar “que no se haya cumplido con las condiciones para una elecciones libres, justas”.

EEUU: "Elección de pantomima"

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, denunció en un comunicado "una elección de pantomima que no fue ni libre ni justa, y ciertamente no democrática".

El gobierno de Ortega "amañó el resultado mucho antes del día de las elecciones" al encarcelar a 39 figuras de la oposición, incluidos siete aspirantes a candidatos presidenciales, y "bloquear partidos políticos", dijo el texto difundido por la Casa Blanca, que amenazó con imponer nuevas sanciones al gobierno nicaragüense.

Colombia: "Fraude anunciado"

Colombia, que mantiene un pleito limítrofe en el Caribe con Nicaragua, desconoció el resultado de los comicios. "No fueron unas elecciones libres (y) esto no nos tiene que sorprender, porque esto era crónica de un fraude anunciado", dijo el mandatario Iván Duque en una declaración a medios.

Chile: "Violaciones a los DDHH"

La cancillería chilena estimó en un comunicado que el acto electoral en Nicaragua "careció de todas las condiciones para ser estimado válido y transparente", debido a que "la jornada se realizó en el contexto de graves violaciones a los derechos humanos", incluyendo represión de la oposición y "ausencia de observadores internacionales".

Uruguay: "Comicios ilegítimos"

En una nota la cancillería de Uruguay afirmó que los comicios nicaragüenses "carecen de legitimidad, al no haberse enmarcado en estándares internacionalmente reconocidos (...), ni contar con las debidas garantías para la participación de todos los actores políticos".

Secretario de Estado de EEUU., Antony Blinken.

Sanciones y aislamiento

EE.UU. advirtió con imponer nuevas sanciones al régimen de Daniel Ortega, tras ser declarado vencedor de unas elecciones “no democráticas”.

Continuaremos usando la diplomacia, las acciones coordinadas con nuestros aliados y socios regionales, las sanciones y las restricciones de visado” para que “los cómplices en el apoyo a los actos no democráticos del gobierno de Ortega-Murillo rindan cuentas”. Antony Blinken, secretario de Estado de EEUU.

“Aunque Ortega y Murillo pueden permanecer atrincherados en el poder, las elecciones no democráticas de Nicaragua no les proporcionan ni pueden proporcionarles un mandato democrático para gobernar”, dijo Blinken.

El secretario de Estado afirmó que trabajará con otras democracias, incluso a través de la asamblea general de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se celebra esta semana, para "presionar por una vuelta a la democracia a través de elecciones libres y justas y el pleno respeto de los derechos humanos en Nicaragua". 

Esto debe comenzar con la liberación inmediata e incondicional de los encarcelados injustamente". Antony Blinken, secretario de Estado de EEUU.

El presidente Joe Biden se apresta a firmar un arsenal de medidas bajo la ley RENACER -aprobada por el Congreso la semana pasada-, para aumentar la presión sobre el gobierno.

La situación en Nicaragua se debatirá esta semana en la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que podría suspender al país del bloque regional, aunque expertos creen que el aislamiento empeorará la situación y disparará aún más la migración.

La liberación de todos los presos políticos tiene que ser prioridad". Luis Almagro, secretario general de la OEA.

El nuevo mandato de Ortega y Murillo "vaticina la perpetuación" de la "estrategia represiva contra voces críticas" y "la continuidad de la migración forzada de quienes se ven criminalizados por alzar la voz", dijo Erika Guevara, directora para las Américas de Amnistía Internacional.