El  Salvador tiene 30 meses de que seis centros penitenciarios se encuentran bajo disposiciones especiales transitorias y extraordinarias mediante el decreto legislativo N.945 de fecha 6 de abril del 2018; la semana anterior la Comisión de Seguridad Publica y Combate a la Narcoactividad se refirió al estudio de cuatro expedientes relacionados a reformar la Ley Penitenciaria y emitió dictamen favorable para que dichas disposiciones temporales y transitorias se conviertan en permanentes.

Opinión

Reformas a la ley penitenciaria

Ricardo Sosa / Criminólogo

martes 14, agosto 2018 • 12:00 am

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El  Salvador tiene 30 meses de que seis centros penitenciarios se encuentran bajo disposiciones especiales transitorias y extraordinarias mediante el decreto legislativo N.945 de fecha 6 de abril del 2018; la semana anterior la Comisión de Seguridad Publica y Combate a la Narcoactividad se refirió al estudio de cuatro expedientes relacionados a reformar la Ley Penitenciaria y emitió dictamen favorable para que dichas disposiciones temporales y transitorias se conviertan en permanentes.

Dichas disposiciones durante el primer año fueron de mucha utilidad para la administración de Centros Penales para retomar el control en dichos centros, luego que desde septiembre del año dos mil cuatro la administración del Ministerio de Justicia y Seguridad con la Dirección de Centros Penales, y el aval del Gobierno Central decidieron entregar centros penitenciarios de acuerdo a la pertenencia de estructura pandilleril, generando como resultado la criminogénesis de la denominada “ranfla” de las pandillas; pero al mismo tiempo se señaló que muchas disposiciones afectaban los derechos humanos, constitucionales y garantías que tienen los privados de libertad independiente de la estructura criminal o pandilleril que pertenezcan o por más horrendo que nos parezca el crimen. Sin duda hay un esfuerzo y trabajo por recuperar ese control y establecer bases de contar por primera vez con un modelo penitenciario que cumpla la premisa constitucional plasmada en el artículo 27 inciso tercero y un claro ejemplo es el modelo penitenciario YO CAMBIO.

Ante el dictamen favorable emitido por la Comisión considero que no se ha agotado la discusión, ya que aspectos que pueden mejorarse y algunos incluso eliminarse, entre ellos menciono:

  • Las garantías del respeto absoluto a los Derechos Humanos, tratados y convenios suscritos y ratificados por El Salvador
  • Las condiciones del hacinamiento carcelario en todos los penales que generan problemas de enfermedades como la tuberculosis
  • No es conveniente otorgarle facultades plenas y discrecionales al cargo del Director de Centros Penales que pueden ocasionar arbitrariedades por el funcionario de turno, incluso hasta condiciones de penas o castigos infamantes que pueden tener conflicto con tratados y convenios contra la tortura
  • La atención médica y el socorro jurídico
  • Las audiencias virtuales apegadas al código procesal penal
  • Que el imputado tenga derecho a tener el espacio físico necesario con su abogado defensor para preparar su estrategia de defensa técnica
  • El régimen de comida que pueda ser considerada una alimentación básica
  • La visita familiar y conyugal son “derechos” que les brinda la Ley Penitenciaria en el artículo nueve
  • La violación al principio de inocencia ya que se somete al régimen de seguridad intermedia y máxima seguridad a los que no han sido condenados bajo aislamiento

Es mi respetuosa sugerencia que se escuche a otros actores de la sociedad, Organizaciones, Asociaciones de Psicología y trabajo social, técnicos, expertos, familiares de privados de libertad, para que la Comisión reciba mayores consejos oportunos, que les permitan tener mayores elementos técnico científicos académicos para tomar mejores decisiones, que se logre consenso, y que sirva de insumos para que los 84 diputados y diputadas pueden decidir brindar su voto y apoyo. De lo contrario, se vendrán las demandas de posibles inconstitucionalidades.

Aquellas disposiciones que han permito por primera vez tener control de dichos centros penales relacionadas a telecomunicaciones, internet, orden, disciplina, combatir ocio carcelario, relacionadas a llamadas de telefonía móvil, ingreso de ilícitos deben de fortalecerse y ratificarse, y las relativas al trato y dignidad humana implementarse.

No hay privado de libertad, ni ser humano, que se resista a un trato digno y respetuoso.