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Reconstrucción todavía deja dudas sobre el asesinato de dos militantes del FMLN

Jaime López

sábado 17, abril 2021 • 10:00 am

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La reconstrucción de los hechos que precedieron al asesinato de dos militantes del FMLN, la tarde del 31 de enero al regresar de un mitin, si bien aclara un poco más el panorama confuso que se vivió esa tarde noche, todavía deja dudas relevantes cómo ¿quién disparó contra Diego Francisco Peña, el agente de la División de Personalidades Importantes (PPI) que resultó lesionado, luego que supuestamente él disparara contra las víctimas.

Lo cierto es que 25 días después de los hechos, el agente Peña murió en el hospital Médico Quirúrgico del Seguro Social por la complicación de dos lesiones que sufrió en el abdomen el mismo día del ataque.

A 75 días de esos hechos y tras la recreación del ataque, las autoridades salvadoreñas siguen desconociendo del arma y la persona que disparó contra el principal sospechoso del asesinato de los activistas del FMLN y que esa misma noche murieron en la emergencia del hospital Rosales.

Minutos antes de la diligencia judicial, el juez Arévalo Ortuño había afirmado que uno de los propósitos de la reconstrucción era saber "¿quién le disparó al agente del PPI que ahora está muerto, partiendo de los informes que la gente del FMLN no llevaban armas, pero el hombre está muerto”, se preguntó.


Al cierre de la jornada, cuatro horas después, cerca de las 11 de la noche del jueves 15 de abril, el juez Arévalo Ortuño dijo que la parte interesante en este hecho es que “el PPI tiene dos heridas de bala, percutidas de armas diferentes y sería interesante, saber qué fue lo que pasó”.

Esa respuesta aún se sigue desconociendo, reconoció el juzgador tras haber llegado al final de la reconstrucción, un enigma que se conocerá con “las pericias y algunas diligencias que todavía no se las puedo ampliar porque sería poner en guardia a los imputados para evitar obtener esas pruebas”.

A la pregunta de uno de los periodistas, ¿la gente del FMLN venía del mitin armados? Su respuesta fue “aparentemente no, y digo aparentemente no porque ninguno de los testigos se hace cargo de que hubieran armas… Me dicen que la dirigencia del FMLN da instrucciones a sus militantes que por favor no vayan armados, les insisten mucho que eso por favor no suceda, para que en caso de provocación no haya ese tipo de tragedia”.

De acuerdo con la versión de los testigos, ellos no vieron persona alguna disparar desde el pick up, sino escuchar disparos afuera del automotor, sostuvo la fiscal del caso.

Resultados de la diligencia

“Hay algunos resultados en la reconstrucción, pero no nos responde todas las preguntas que tenemos, pero está un poquito más clara la situación”, afirmó el juez Sexto de Instrucción, Roberto Antonio Arévalo Ortuño.

A pesar de que se intentó recrear el ambiente del 31 de enero sobre la 1ª Calle Poniente y 11ª Avenida Norte en San Salvador, con los tres principales actores de la violencia armada de ese día, en el libreto del jueves solo participaron dos.

La reconstrucción se hace con base en la declaración de los dos testigos clave Enero y el motorista; Enero solo tuvo a la vista a dos persona que son el conductor Diego Alvarado Peña y Héctor de Jesús Castaneda, éste último era la persona que viajaba en el asiento trasero izquierdo del vehículos y los dos llevaban armas”, explicó la fiscal del caso.

El juez Arévalo Ortuño también se preguntó por el tercer implicado en el ataque; “del tercer sujeto nadie (ningún testigo) lo vio que se hizo y qué hizo, no hay respuesta”. El juzgador espera que con los vídeos que captaron las cámaras que están en la zona se pueda tener esa respuesta.

Sin embargo, el abogado Alejandro Portillo, de inmediato sacó réditos de la diligencia tras afirmar que su defendido (Soto de Paz) es inocente; ninguno de los testigos lo logró reconocer ni ubicar; “en la reconstrucción de los hechos del vehículo solo bajaron dos personas y no tres como se vieron en los vídeo”.

Roberto se baja del vehículo pero no tuvo ninguna participación de los hechos, fue tan minúscula e inexistente su participación que nadie lo logró ubicar en el hecho”, reiteró.

El abogado Portillo concluyó que la recreación de los hechos del 31 de enero ha sido “exitosa” para su defendido porque desvirtúa que su representado tuvo algún tipo de participación en el delito.

Reacción fiscal

“Bueno ese es el trabajo de la defensa y nosotros como Fiscalía se lo respetamos, pero no se trata de que el tercer imputado Rolando Soto de Paz es inocente, las evidencias periciales como fijación de imágenes dicen y reflejan otra situación con él”, sentenció la fiscal del caso.

Lo que sucede con el imputado Paz Soto es que el testigo no lo vio por el ángulo que estaba, obviamente, se puso nervioso en el momento que ve que las dos personas se bajan armadas del vehículo y a esta persona no la ve, lo cual no significa que sea inocente”, afirmó la fiscal.

Pero al margen de las ventajas, el juez Arévalo Ortuño afirmó que lo importante “es que uno de los testigos vio que tanto el motorista (del carro azul) que ahora es difunto, como el que estaba en el asiento de atrás (Héctor Castaneda) andaban armados y eso es importante”.

Por el pánico y la zozobra de ese momentos los testigos no describen cómo supuestamente Alvarado Peña caminó con el arma de fuego en sus manos hacia la cama del camión y comenzó a disparar contra casi una docena de activistas del FMLN.

El testigo (motorista) no los observó, solo escuchó los disparos, aterrado porque estaban haciendo los disparos a espalda de él, no pudo contar los disparos, solo dice que fueron varios y el otro testigo (Enero) dice que no los pudo contar solo que oyó que fue una tronazón de tiros”, dijo el juez.

Sin embargo, la fiscal del caso afirmó que es concordante el dicho de los testigos con los hechos que sucedieron el 31 de enero del presente año. “Es concordante de acuerdo a la balística los casquillos encontrados en escena con los proyectiles recuperados en los cuerpos de las víctimas con dicha arma, esa arma está en custodia todavía”.

Con la diligencia y por el papel que cada uno de los actores jugaron en la recreación, quedó plasmado como el día de los hechos, el carro azul se adelanta al pick up y se le atraviesa, de donde se bajan los tres sospechosos: su conductor, Diego Francisco Alvarado Peña y Héctor Castaneda.

Por el mismo ambiente de vida y muerte, los testigos no pudieron establecer cuántos disparos percutió cada atacante; entre tanto el juez Arévalo Ortuño dijo que “se calcula que en la escena se recogieron 13 casquillos en total. Fiscalía ha referido que se utilizaron dos armas pero una de ellas no está en su poder”.

“En las diligencias solo se han incautado un arma fuego que es la correspondiente arma de equipo de Diego Alvarado, otra arma de fuego tipo escopeta que es la que tenía Roberto Carlos Soto de Paz” sostuvo la fiscal. Una tercera arma de fuego que portaba el tercer atacantes aún no ha sido encontrada.