La isla Igualtepeque, que se comercializaba a través de un anuncio clasificado, es propiedad del Estado y ha sido declarada como Patrimonio Cultural por ser un sitio arqueológico, advirtió ayer el Ministerio de Cultura en un comunicado.

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Rechazan la venta de isla con sitio arqueológico

Saraí Alas

sábado 22, septiembre 2018 • 12:03 am

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La isla Igualtepeque, que se comercializaba a través de un anuncio clasificado, es propiedad del Estado y ha sido declarada como Patrimonio Cultural por ser un sitio arqueológico, advirtió ayer el Ministerio de Cultura en un comunicado.

La isla, ubicada en el lago de Güija, en Metapán, Santa Ana, es propiedad del Estado salvadoreño, por lo cual no puede venderse, según el Ministerio de Cultura que hizo un llamado a abstenerse de la publicación de cualquier anuncio de venta de dicha propiedad.

La institución señala que el decreto legislativo número 283 que fue publicado en el Diario Oficial en abril de 1975, establece que dicha isla es propiedad del Estado y, además, posee medidas de protección por ser un sitio arqueológico que tiene la mayor concentración de petrograbados en Centroamérica, los cuales datan del período posclásico temprano (entre 900 y 1200 d.C.)

La Dirección de Arqueología del Ministerio de Cultura mantiene un monitoreo en dicho sitio, debido a que reciben constantes denuncias de personas que residen en la zona por destrucción y despojo del patrimonio. Ante esa situación, la cartera de Estado asegura que ha ejecutado talleres de educación patrimonial y reuniones informativas, en conjunto con la alcaldía de Metapán y la Policía Nacional Civil (PNC).

Los terrenos de la isla son habitados por 18 familias, a quienes fueron dados en comodato por el Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA), para que fueran utilizados en cultivos que no dañen el patrimonio arqueológico.

Con antecedentes


En diciembre de 2015, dicha propiedad fue inspeccionada por la Fiscalía General de la República (FGR), ya que una persona había solicitado la aprobación de planos a la Oficina de Mantenimiento Catastral de Santa Ana, quien aseguró tener los títulos de propiedad.

El Ministerio Público promovió el proceso de nulidad de título contra Mauricio Antonio Valiente Berdugo, quien había vendido la propiedad a Jorge Alberto Panameño, por lo que se anuló la escritura de compraventa.

Igualtepeque es conocido como “Cerro de las Fisuras”, que tiene como significado “cerro de los mensajeros” y, según las investigaciones, era un centro ceremonial donde se realizaban rituales dedicados a deidades prehispánicas.

Esta vez, la venta se hacía a través de un anuncio clasificado que se publicó en un matutino. Una agencia de bienes raíces, que actuaba como intermediaria, ofrecía los terrenos de la isla por $5 millones.