“La propiedad es una molestia”, solía decir Paul Erdos. Con cerca de 1,500 publicaciones, Erdos es el matemático más prolífico del siglo XX. Viviendo y cargando todas sus pertenencias en dos maletas, el húngaro viajó por todo el mundo, construyendo redes de colaboradores para sus investigaciones. Y así como construía sus redes de colaboradores científicos, también fue pionero en el estudio de las redes y sus interconexiones en la transmisión de las enfermedades y brotes epidémicos. Sus estudios originales fueron posteriormente aplicados al campo de la epidemiologia por los epidemiólogos Mirjam Kretzschmar y Martina Morris en sus estudios sobre las enfermedades de transmisión sexual en 1994.

Opinión

¿Qué tan cerca estamos de la inmunidad de rebaño?

Dr. Alfonso Rosales / Médico epidemiólogo

martes 1, septiembre 2020 • 12:00 am

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“La propiedad es una molestia”, solía decir Paul Erdos. Con cerca de 1,500 publicaciones, Erdos es el matemático más prolífico del siglo XX. Viviendo y cargando todas sus pertenencias en dos maletas, el húngaro viajó por todo el mundo, construyendo redes de colaboradores para sus investigaciones. Y así como construía sus redes de colaboradores científicos, también fue pionero en el estudio de las redes y sus interconexiones en la transmisión de las enfermedades y brotes epidémicos. Sus estudios originales fueron posteriormente aplicados al campo de la epidemiologia por los epidemiólogos Mirjam Kretzschmar y Martina Morris en sus estudios sobre las enfermedades de transmisión sexual en 1994.

Estos estudios fueron el origen del modelo de redes “pequeño mundo” desarrollado por los matemáticos Duncan Watts y Steven Strogatz, modelo epidemiológico que comenzó a incluir la variabilidad en las interconexiones de grupos de individuos y el efecto del comportamiento como factor importante en la producción y mantenimiento de las epidemias. “La vida sexual de las personas no es la misma”, enunció el matemático James York, tratando de explicar la epidemia de gonorrea en Estados Unidos en los años 70, e introduciendo el concepto de “variabilidad” en la descripción del comportamiento epidémico. ¿Y qué tiene que ver toda esta historia con el problema epidémico que actualmente enfrentamos?

En mayo de este año, la ciudad de Manaos en la región amazónica de Brasil se encontraba delirando en desesperación por la abrumadora cantidad de casos de covid-19, llegando a reportar 1300 hospitalizaciones en ese mes. Con el sistema de salud sobrepasado, su personal de salud exhausto y deprimido, los cementerios no daban abasto a la cantidad de muertos. La situación realmente catastrófica. De repente, y sin ninguna explicación que pudiese sostener una intervención de salud pública, y tomando en cuenta que la ciudad nunca impuso un confinamiento de su población, en cuestión de dos meses las hospitalizaciones para el mes de agosto disminuyeron a 300. El exceso de muertes en el estado, disminuyó de 120 muertes por día a cero muertes. ¿Pero qué había pasado?

Actualmente, el caso de Manaos, todavía se encuentra en estudio, pero una de las teorías que mejor explican el fenómeno epidemiológico es la inmunización de rebaño. Y la misma explicación se está utilizando en los fenómenos epidémicos de Guayaquil en Ecuador, y el mismo Nueva York en los Estados Unidos.

¿Qué es la inmunidad de rebaño? Esta es la proporción de personas de una población que necesita estar infectada para que un virus no pueda seguir propagándose. Esta inmunidad se puede obtener de forma natural (dejando que el virus se propague a su antojo) o de forma artificial a través de las vacunas. En nuestro caso actual, debido a la ausencia de vacunas, la única forma de obtener la inmunidad de rebaño es de forma natural.

Tradicionalmente el cálculo de la proporción de personas necesarias para evitar que el virus siga propagándose, se hace en base al número reproductivo (Ro). Así, se ha calculado que en base al Ro del COVID-19 de 2-3 nuevas infecciones, se necesita que un 60-70% de la población se haya infectado para lograr la inmunidad de rebaño. Sin embargo, aplicando el modelo de heterogeneidad, que incluye la variabilidad de susceptibilidad y exposición a la infección, estos estimados se reducen.


Esto se explica por que no todos tenemos la misma susceptibilidad a las infecciones; ni todos tenemos la misma cantidad de contactos sociales, por ello aquellas personas naturalmente mas susceptibles y con mayor cantidad de interacciones sociales serán los que promuevan una mayor circulación viral y expansión de la epidemia. Aplicando este modelo de heterogeneidad a la epidemia actual del coronavirus, el límite para la inmunidad de rebaño se reduce de 60-70% a 10-20%. ¿Será posible que este factor este jugando un rol en la disminución de casos que estamos experimentando en algunos municipios de nuestro país?