Los feminicidios en El Salvador han continuado con su estadística diaria durante durante los primeros 201 días del año 2018, la cual es de 1.1* femicidio diarios, existe un leve incremento al comparar los mismos días con el periodo del año 2017, pero cuando compararamos estadísticamente los años 2015, 2016 y 2017 el promedio diario fue de 1.4 *  feminicidios. La tasa anual de feminicidios en El Salvador para el año 2017 fue de 14.4/ 100,000 habitantes*.

Opinión

¿Qué le falta al estado salvadoreño por implementar?

Ricardo Sosa / Criminólogo.

lunes 23, julio 2018 • 12:00 am

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Los feminicidios en El Salvador han continuado con su estadística diaria durante durante los primeros 201 días del año 2018, la cual es de 1.1* femicidio diarios, existe un leve incremento al comparar los mismos días con el periodo del año 2017, pero cuando compararamos estadísticamente los años 2015, 2016 y 2017 el promedio diario fue de 1.4 *  feminicidios. La tasa anual de feminicidios en El Salvador para el año 2017 fue de 14.4/ 100,000 habitantes*.

Con estas cifras lo que quiero ilustrar es que la violencia tiene años de estar afectando a la mujer salvadoreña, a las adolescentes y niñas, y que a partir de abril del presente año se cumple el propósito del término “feminicidio”, que es elevar a una categoría política y pública en una nación, y el porqué es considerado como un delito de lesa humanidad, ya que previo al asesinato hay una serie de atentados contra su integridad, privación de libertad, violencia extrema. El feminicidio a nivel internacional sucede cuando un Estado no brinda las garantías y crea condiciones de seguridad  a las mujeres  para vivir una vida libre de violencia en su casa, comunidad, trabajo, en la calle, en tránsito o esparcimiento, pero también cuando el Estado no realiza con eficiencia sus funciones.

A partir de 2012, con la Ley Especial Integral para una vida libre de violencia (LEIV) muchos sectores consideraron que era fanatismo, luchas de feminismo, siempre tratando de invisibilizar la violencia contra la mujer en nuestra sociedad y su naturalización.

El Estado salvadoreño no debe desaprovechar esta oportunidad de colocar la violencia contra la mujer y el feminicidio en la discusión nacional, eliminar el silencio y la desatención. Se requiere una alta voluntad política para la toma de decisiones estratégicas  y no solo reactivas ante la cobertura mediática y la indignación, considerando el incremento de saña, maldad y odio de los últimos casos públicos.

Por lo anterior, además del excelente instrumento que es la LEIV, se requieren medidas adicionales que se implementen durante el presente año 2018, entre las cuales sugiero:

  • Una Ley de protección específica para la mujer salvadoreña.
  • Cambiar el enfoque de las autoridades y la sociedad en general de un énfasis en el feminicida y privilegiar a las víctimas.
  • Política nacional de prevención de la violencia contra la Mujer en todos sus aspectos y tipos.
  • Presentación y promulgación de la política criminal contra la violencia contra la mujer y feminicidio por parte de la FGR y PNC.
  • Sensibilización a los medios de comunicación, directores, editores y periodistas sobre el manejo de la cobertura de feminicidios para no brindarle protagonismo al feminicida y hombre violento, y que promuevan campañas como medios unidos en función de prevención y disuasión de los delitos contra la mujer.
  • Creación de una línea telefónica única gratuita de atención a mujeres víctimas de violencia con varias troncales y que funcione los sistemas días de la semana y veinticuatro horas con personal especializado en atención integral y que brinde respuesta inmediata.
  • Casas o centros de resguardo para la mujer y sus hijos en todos los deartamentos, así como establecer una alianza estratégica con las sedes de Ciudad Mujer.
  • Que las alcaldías municipales dejen de jugar un papel tan ausente de la problemática. Las mujeres están siendo maltratadas y asesinadas en sus territorios. La violencia intrafamiliar está en las colonias, residenciales, torres de lujo, barrios, cantones, caseríos, comunidades.
  • Integración y unidad de las instituciones del Estado por medio de la Política Nacional. No es conveniente continuar con esfuerzos aislados y gastos de recursos del Estado de manera dispersa.
  • Promover masivamente las sede UNIMUJER ODAC de la PNC, ya existen 31 a nivel nacional. Buscar la cooperación nacional e internacional para cerrar el presente año por lo menos con 50 sedes. Es una excelente respuesta por parte de la PNC desde el año 2012 pero con poca promoción de los medios y del Estado.
  • Apoyar un refuerzo a la FGR para poder abrir más Centros especializados de atención a la mujer para denuncia.
  • Seguimiento efectivo de los Jueces de la República cuando impongan medidas de protección y seguridad, los hombres no respetan, ni atienen dichas órdenes judiciales.

 


 

*Tablas y fórmulas propias con datos oficiales de la PNC.