Editorial

viernes 19, febrero 2021 • 12:00 am

Que la campaña electoral termine sin violencia En esta semana que queda para las elecciones, los partidos deben renunciar a cualquier acto de violencia que empañe la vida nacional.

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Queda poco más de una semana para las elecciones legislativas y municipales del 28 de febrero, una campaña que ha sido sumamente polarizante y tensa, con ningún debate y escasas propuestas de parte de los candidatos y de los partidos políticos en general.

El extremo de la confrontación llegó el pasado 31 de enero cuando tres sujetos -que resultaron ser empleados del Ministerio de Salud- atacaron a un camión de simpatizantes efemelenistas y asesinaron a dos de ellos. Ese acto de violencia e intolerancia no puede repetirse y menos en los días que quedan para las votaciones.

Es importante que el Tribunal Supremo Electoral garantice unas elecciones libres, transparentes y justas. Así también es importante que todos los partidos políticos acepten los resultados que son al final de cuenta, la voluntad popular y la aplicación estricta de las reglas de juego que nuestra democracia ha establecido y a las que se han sometido.

Después del 28 de febrero, nos queda la tarea de seguir trabajando duro para reconstruir la economía del país, duramente afectado por la pandemia y por la inestabilidad política que hemos sufrido durante décadas. Seguir apostando a la confrontación, a acabarnos los unos a los otros, no puede ser opción para un El Salvador que aspire a ser más próspero, más seguro y más desarrollado.

El Salvador tiene que aprender a vivir en armonía y tolerancia, en pluralidad, en una democracia cada vez más fuerte donde sus ciudadanos tengan los mismos derechos y se respeten sus libertades y derechos fundamentales. Esa aspiración debe ser inclaudicable.