Tanto el presidente Bukele, como la aplanadora cyan, criticaron duramente el actuar de la anterior Asamblea Legislativa, en el sentido que solo aprobaban leyes provenientes del Ejecutivo, es decir que no había mayor discusión, ni para los decretos ni para la elección de funcionarios de segundo grado, y todo era aprobado de forma exprés y de madrugadas, con ese gancho publicitario el partido Nuevas Ideas  logró afianzar la mayoría calificada en la actual legislatura y sin mucha dificultad llegan a la mayoría absoluta con el resto de partidos satélites, que dicho sea de paso se han vuelto irrelevantes en la toma de decisión.

Opinión

Prioridades legislativas

Jaime Ramírez Ortega / Consultor legal y de negocios @Jaime_RO74

miércoles 30, junio 2021 • 12:00 am

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Tanto el presidente Bukele, como la aplanadora cyan, criticaron duramente el actuar de la anterior Asamblea Legislativa, en el sentido que solo aprobaban leyes provenientes del Ejecutivo, es decir que no había mayor discusión, ni para los decretos ni para la elección de funcionarios de segundo grado, y todo era aprobado de forma exprés y de madrugadas, con ese gancho publicitario el partido Nuevas Ideas  logró afianzar la mayoría calificada en la actual legislatura y sin mucha dificultad llegan a la mayoría absoluta con el resto de partidos satélites, que dicho sea de paso se han vuelto irrelevantes en la toma de decisión.

Ahora bien hasta la fecha la Asamblea Legislativa, liderada absolutamente por la bancada cyan, han aprobado 66 decretos legislativos de los cuales 56 de ellos son iniciativa de Casa Presidencial, y el resto son iniciativa de la bancada cyan, de modo que esta disparidad en la forma de producir las leyes en el país, deja en evidencia la influencia y el control que ejerce el presidente Bukele, hacia otro Órgano de Estado, así como la poco capacidad que tienen los diputados actuales de producir decretos que favorezcan a las mayorías sin desproteger a la minorías, después de todo ese fue el discurso que los condujo a la victoria.

Sin embargo, en la práctica, los diputados de la bancada cyan, no solo han cometido fraude al no cumplir a los electores las promesas de campaña sino que han hecho lo que dijeron que no harían, ya que la mayoría de decretos aprobados no han tenido la suficiente discusión técnica, ni se han convocado a las mejores mentes del país, para que brinden la opinión sobre ello, tampoco han consultado con el soberano que es el pueblo, si les parece o no, esto lo pudimos constatar como la aprobación de la ley Bitcoin, una ley que surge de la noche a la mañana para evadir un posible bloqueo de remesas de los Estados Unidos.

En virtud de las flagrantes violaciones a los derechos humanos y a los principios democráticos, que se han venido dando de parte de la administración Bukele, y que se recrudecieron al primero de mayo del año en curso,  junto a los diputados de la bancada cyan al haber destituido a los magistrados de la Sala de lo Constitucional  y al Fiscal General, en la que se les violento el debido proceso,  el derecho a la defensa a ser oídos y vencidos en ante-juicio, que es el “as” de garantías de los derechos fundamentales.

De manera que los diputados cyan, han hecho todo lo que aborrecían de ARENA y el FMLN, han seguido a ojos cerrados el guion del Órgano Ejecutivo que a su vez les impone los decretos que responden a intereses económicos poderosos. Han quedado reducidos a un grupo de sujetos amanuenses, que no tienen criterio propio para decirle al presidente que antes de aprobar sus decretos, tienen que someterlos a discusión rigurosa, para no cometer los errores y vicios del pasado, parecerá que ninguno de ellos posee el carácter para explicarle al presidente que la función de cada órgano de Estado son indelegables (Art 86 Cn).

Por carecer de independencia y carácter muchos diputados ya no fueron electos, porque respondían a intereses económicos que dirigían las respectivas cúpulas partidarias, al parecer esos vicios del pasada no se han eliminado, sino al contrario ahora ya no es una cúpula la que le dicta la plana a los diputados, sino un grupo familiar que esta en CAPRES,  cuyo objetivo es cambiar todo el sistema y forma de gobierno para mantenerse en el poder, y de este modo no tener que rendir cuentas de cómo han manejado miles de millones de dólares.


De tal manera que las prioridades de la bancada cyan, están muy alejadas de la voluntad popular, al introducir leyes inconsultas e incensarías como el Bitcoin, ya que no es lógico cambiar una moneda solida como el dólar, por una inestables y virtual. Aún así quieren sorprender la buena fe del pueblo al someter a discusión la ley del agua para aparentar que son proyectos populares, sin embargo es un clon del proyecto anterior, además de mantener la privatización en su art 64 para que manos privadas exploten el recursos hídrico por 10 años, pero no quieren discutir la ley de los cielos abiertos, la seguridad alimentaria y la reducción de beneficios que tienen los diputados.