María Roselia y su compañero de vida recibieron apoyo de familiares. / Jorge López

Nacionales

Pierden más de $15 mil en el voraz siniestro

Roxana Lemus

miércoles 21, noviembre 2018 • 12:02 am

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Los gritos alertaron a María Roselia Hernández, de 46 años de edad, mientras cenaba con sus nietos y su compañero de vida en una de las ha­bitaciones del mesón donde se produjo el voraz siniestro alrededor de las 7: 45 p.m.

“Mi compañero de vida bajó a ver qué sucedía, él bajó las gradas y cuando subió me dijo: ‘Vieja, salga’; yo tenía a mi nieta, la agarré y la saqué arrastrada, sin yinas sin nada, ahí perdimos todo, salí así como estoy”, afirmó Hernández.

Desde 2010, ella y su pareja vivían en uno de los tres mesones que alquilaba Regina Robles y le pertenecían a la familia Schilling.

Las llamas no le dieron tiempo para sacar sus pertenencias. En el incendio, Hernández y su pareja perdieron $800 en prendas de acero inoxidable que comercializaban, $15 mil en productos plásticos y un ahorro de $600. “Ahora no tengo nada, todo lo perdí, todo”, se lamentó.

Hernández pasó la madrugada en una colchoneta, bajo un canopy (con plástico en los laterales) instalado en la zona del siniestro por la alcaldía de San Salvador para apoyar a los afectados, quienes no quisieron movilizarse hacia otro punto de la capital.