Editorial

lunes 26, marzo 2018 • 12:00 am

Perú, lecciones de la caída de un presidente

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El presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski no pudo completar ni dos años en el cargo para que resultó electo. Una serie de escándalos políticos precipitaron su renuncia el jueves en medio de un clima cada vez más evidente de ingobernabilidad y una serie de torpezas que provocaron su salida.

Kuczynski es el primer presidente que pierde su puesto por el torbellino Odebrecht, el escándalo de sobornos de la empresa brasileña que salpica a otros exmandatarios peruanos como Ollanta Humala, en prisión preventiva desde hace ocho meses junto a su esposa Nadine Heredia, o Alejandro Toledo (2001-2005), sobre el que pesa una orden de extradición desde Estados Unidos. También ha salpicado a gobernantes en Brasil, Ecuador, Venezuela, México, Panamá, República Dominicana, etc.

Kuczynski ya había sobrevivido un intento de destitución a finales del año pasado pero un pacto político que incluyó el indulto del expresidente Alberto Fujimori, lo evitó. Ese indulto le costó el apoyo popular que aún gozaba.  Pero la gota que rebalsó el vaso fue un vídeo en el que se buscaba comprar votos de los diputados. Ahí no quedó más alternativa. Con la mayoría del Congreso en su contra la suerte estaba echada.

Perú ha tenido una estabilidad política y económica admirable en América Latina, ojalá que este episodio no los afecte y su institucionalidad funcione para seguir la senda democática.