Si usted piensa en el finado -y nunca derrocado- Fidel Castro, inmediatamente se le viene a la mente el tipo de sistema político que incrustó en la isla, y todas sus consecuencias, sea que lo haya apoyado, odiado, idolatrado, etc.

Opinión

¿Pero… es Honduras un narcoestado? Honduras no es un narcoestado, pero sí abundan los narcos, así como el narcotráfico y el dinero sucio que compra almas y paga campañas.

Carlos Alvarenga Arias / Abogado @CarlosEAlvaren

martes 13, abril 2021 • 12:00 am

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Si usted piensa en el finado -y nunca derrocado- Fidel Castro, inmediatamente se le viene a la mente el tipo de sistema político que incrustó en la isla, y todas sus consecuencias, sea que lo haya apoyado, odiado, idolatrado, etc.

Si usted piensa en Vladimir Putín, y está debidamente informado de lo que ha sido Rusia bajo sus regímenes, también se le viene a la cabeza una serie de situaciones que lo definen como gobernador. Sea que le guste o no su forma de gobernar.

Así pasa con las naciones, sin pensar en sus dirigentes. Uno tiene la idea de los países nórdicos, de los latinoamericanos, de los africanos, de Estados Unidos.

Pues bien, esa son apreciaciones surgidas de las emociones o de leer los titulares a la carrera, no de un análisis crítico, y sin ánimos de ofender, de la falta de conocimiento de los elementos que constituyen un Estado. Pero hagamos el análisis.

Un Estado se define como narcoestado cuando toda la estructura de la organización pública y privada gira alrededor de la actividad del narcotráfico y de sus principales líderes. Su eje es la industria de la droga y, sus dueños, los que mandan en el país en todos sus ámbitos -¡insisto!- públicos y privados.

Las naciones democráticas se basan en tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial. De ellos se desprenden todas las demás organizaciones públicas. Aparte, a la par o entrelazados, están las organizaciones privadas: empresarios, empleados organizados o no, oenegés, medios, ciudadanos comunes y corrientes, en fin, el resto de la gente.


Bien. Dejando lo anterior a un lado, pongo este ejemplo sencillo: que haya un narquito de poca monta vendiendo marihuana en una esquina de una colonia o un barrio, no convierte a esa comunidad en centro de drogas.

Y dejando ese ejemplo a un lado…sí en el legislativo hay diputados que llegaron para y por el dinero narco, si el ejecutivo llega un presidente involucrado directamente al narcotráfico, y no solo eso, sino que gobierna para favorecer al narcotráfico, y si los magistrados del poder judicial, o la mayoría, y los jueces que ellos ponen, son elegidos por políticos narcos y, por lo tanto, están al servicio de los capos de la droga y todos sus adláteres, ya no hay duda: es un Estado narco.

Si a eso le sumamos que el sistema financiero y empresarios en otras ramas le lavan el dinero sucio, se alían con ellos, fundan empresas con dinero lleno de cocaína. También los periódicos callan, pero les dan cobertura a los eventos de los industriales de la droga, a los casorios de sus hijas e hijos.

Si también las onegé de derechos humanos callan, si la academia se cubre bajo una capa gruesa de silencio a pesar que de los Estados Unidos de América están diciendo con pruebas: “Dejen de mandar droga a nuestros jóvenes”, “Tenemos informes que el alcalde (tal), el ministro (tal), el diputado (tal), han traficado drogas a los EUA”, y todo el mundo calla, el fiscal del Estado no hace nada, el tribunal encargado de revisar las cuentas de los funcionarios públicos no da informes sobre esas fortunas de políticos o empresarios conocidos que surgieron de la nada, si la entidad encargada de las elecciones inscribe candidatos con antecedentes penales o con investigaciones pendientes sobre delitos relacionados a la droga o, para ya no hacer más largo este punteo de ideas, la Sala de lo Constitucional o la Sala de lo Penal emite resoluciones que benefician a evidentes narcos, lavadores, traficantes, etcétera, entonces sí, estamos ante una nación fallida, absurda, fracasada.

Bueno, Honduras no es así. El gobierno ha extraditado (o han salido huyendo) más de 21 narcos o protectores de ellos que antes trabajaban en la policía. Los medios de comunicación, uno sobre todo, han hecho investigaciones al respecto y no han sido censurados ni se ha atentado contra sus instalaciones y, además, hay muchas voces que desde hace años señalan que el narcotráfico está presente en el país, y no ha recibido atentados…últimamente. No, Honduras no es un narcoestado, pero sí abundan los narcos, así como el narcotráfico y el dinero sucio que compra almas y paga campañas.