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Pandilleros de la MS a juicio por extorsionar a vendedores del centro Los delincuentes, llegaron a exigir sumas hasta por $10,000 en algunos casos y a otros $100 por mes. Del dinero que extorsionaban, las pandillas hacían préstamos a las mismas víctimas para impulsar sus negocios.

Jaime López

martes 24, noviembre 2020 • 8:09 pm

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Una estructura de 37 pandilleros de la MS que operaba en el centro de San Salvador, encabezada por el dirigente de vendedores, Vicente Ramírez, enfrenta desde este martes, el juicio  por 27 casos de extorsión, 13 casos de proposición y conspiración para homicidio, cinco casos de proposición y conspiración para el delito de tráfico ilícito de drogas, un homicidio y contrabando de mercadería.

El fiscal del caso que se ventila en el Juzgado Especializado de Sentencia “A” de San Salvador, afirmó que los detenidos y el avance del proceso judicial es parte de una investigación en el centro de San Salvador  desde noviembre de 2018 hasta abril de 2019, en el que se estableció que los imputados son de la MS denominados “Programa centro”.

La proposición y conspiración para cometer extorsiones, homicidios y tráfico de droga, según Fiscalía se da cuando grupos de pandillas se reúne y planifica delitos, determina la forma en que los realizará y los roles que cada miembro jugará en desarrollarlo.

Las 27 víctimas de extorsión son comerciantes informales y formales situados en los contornos del mercado Sagrado Corazón, calle Rubén Darío, 7ª calle Poniente y pasaje Colombia,  quienes cansados de tanto chantaje denunciaron ante las autoridades.

Los delincuentes, llegaron a exigir sumas hasta por  $10,000 en algunos casos  y  a otros $100 por mes. Del dinero que extorsionaban, las pandillas hacían préstamos a las mismas víctimas para impulsar sus negocios.


“En la investigación se llegó a establecer que el programa centro como tal  tenía la actividad económica de la extorsión en el mercado Sagrado Corazón y sus alrededores”, afirmó el fiscal.

Mediante un plan de vigilancia, seguimiento e intervención telefónica, las autoridades lograron determinar que la MS utilizaba a los mismos vendedores del centro para dañar a las víctimas o compañeros al obligarlos a colaborar con ellos en la recolección del dinero de la extorsión.

“Uno de los líderes solo le hablaba a un comerciante, le decía hoy te toca recoger los puestos de la calle Rubén Darío; luego el vendedor le hacía llegar al corredor o cabecilla de la pandilla”, detalló el fiscal.

La Fiscalía asegura que Vicente Ramírez se aprovechaba de ser  representante de una de las asociaciones de vendedores del centro para colaborar con la pandilla  en recoger el dinero de la extorsión.

Vicente Ramírez, manifestaba que cobraba una cuota social pero una parte era para él y la otra para la pandilla; él tenía bien clara la distribución de los dineros que recolectaba, es ahí que se logra establecer la comunicación que tenía con la pandilla ”. Fiscal del caso

La Fiscalía aseguró que se le daba seguimiento a Ramírez por parte de la Policía y se determinó que se reunía con pandilleros.

Vicente Ramírez, que lo acusan de agrupaciones ilícitas, negó los cargos que le hace la Fiscalía; “yo soy reconocido como dirigente de vendedores, siempre he peleado por los vendedores y nunca he tenido nexos con delincuentes; he sido respetuoso con la Ley. Tengo 12 años de portarme bien”.

Su abogado defensor,  Miguel Rodríguez, alegó que don Vicente Ramírez es un vendedor que algún momento fue extorsionado  y que sus constantes reuniones con vendedores ha sido mal interpretado por la Fiscalía para acusarlo de agrupaciones ilícitas.

Las extorsiones que cobraban era de diferentes montos y de acuerdo con el periodo, ya que en diciembre una parte de la extorsión se consideraba aguinaldo y una cuota social de tres dólares por puesto.

“Se hablaba que se cobraban $5 por metro a los comerciantes que pertenecían a la asociación que Ramírez dirigía, de ahí una parte era para la pandillera y la otra era para él como asociación; de ahí que se determina que es parte de la MS en su calidad de colaboradores”, explicó el fiscal.

En esa relación y movimiento de dineros productos de la extorsión había una organización de vigilantes que se oponían a que los vendedores sobre todo de la zona del mercado Central a los que ellos ofrecían seguridad los chantajearan; esto no gustó a los pandilleros y comenzaron a matar vigilantes.