Opinión

Operación Gedeón

Juan José Monsant Aristimuño

domingo 10, mayo 2020 • 9:30 am

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El libro de los Jueces del Antiguo Testamento narra una fracción de la historia del pueblo de Israel, aquella que corresponde al asentamiento de tan singulares nómadas en la tierra prometida luego de la muerte de Josué, el guerrero elegido por Moisés para cruzar el Jordán y conquistar el territorio cananeo. Moisés no pudo, Yahvé le había castigado por sus dudas y omisiones del pasado, solo le concedería verla desde la cima del monte Moab antes de morir. Con algo parecido, siglos después, castigó al rey David cuando le impidió construir el Templo de Jerusalén por sus pecadillos pasados, uno de ellos relacionado con el exceso de lujuria prohibida con la bella Betsabé, la esposa de Urías, y posterior madre del rey Salomón.

La importancia de Josué como profeta, guerrero y guía fue haberse asentado en Cannán, unificado el mando, distribuido entre las doce tribus el territorio conquistado, y mantenido la creencia en un solo Dios, el Dios de Abraham y de Moisés. Al morir, unos 1200 años a.C. se inició entre los judíos un proceso de dispersión, conflictos y abandono de sus creencias religiosas, adaptándose al paganismo y adoración de dioses y costumbres locales. Por ello, ante los embates filisteos, hititas, moabitas, cananeos sufrieron sometimiento, esclavitud y pérdidas territoriales, hasta desdibujar su identidad y enemistarse entre ellos.

Es allí cuando surge la figura del juez, recaída sobre quien fuere elegido para comandar la defensa y concertar alianzas entre las tribus, a fin de detener al enemigo común y sobrevivir. Catorce fueron los jueces que se sucedieron a la muerte de Josué, Gedeón fue el quinto de ellos, precedido por la profetisa Débora, quien logró importantes victorias frente a los cananeos; única mujer israelita reconocida como jueza, quien acostumbraba a impartir justicia sentada a la sombra de una palmera, en Ramá de Galilea (Jc.4-5).

Al morir Débora, el pueblo judío volvió a sus practicas hedonistas y se acercaron a dioses más proclives a la codicia, el frenesí y la indiferencia, por lo que fueron presa fácil de los invasores madianitas que durante años saquearon y sumieron a la nación en la miseria. Fue en ese escenario que surgió el profeta y juez Gedeón, quien unificó de nuevo a los judíos y les devolvió la dignidad (Jc.6-8), y que con tan solo 300 guerreros decididos, entrenados y mejor guiados, lograron vencer las fuerzas del opresor, expulsarlos de su tierra y obtener la paz y libertad perdida.

De esa gesta se tomó el nombre de la llamada “Operación Gedeón”, conocida en Venezuela el pasado cuatro de mayo cuando un puñado de hombres intentó enfrentarse a la más despiadada, corrupta e inmoral fuerza de opresión que sostiene a la narco tiranía venezolana, visualizada en los criminales internacionales Nicolás Maduro, Padrino López y Diosdado Cabello, con sus respectivos acólitos y vividores.


La osada operación fracasó; a esta altura no se sabe quién la organizó, elaboró y guió; y como el profeta Gedeón, seguramente hubo de librar batallas contra la traición, indiferencia, cobardía y complicidad.

Los estaban esperando, nada más tocar tierra fueron rodeados, desarmados, apresados y humillados, algunos asesinados. No cabe duda de que hubo delación, y delación importante, porque la tiranía tenía ubicados los puntos de desembarque. Luego fue el espectáculo ya preparado, hasta liberaron al día siguiente un reducido número de presos políticos. ¿Quién los delató, por qué los engañaron y delataron? ¿Gobierno de emergencia sin Maduro, con Maduro? Es posible que no lo sepamos nunca. Este fue como el desembarco del Falke en 1929 por Cumaná, dirigido por Román Delgado Chalbaud, no pudieron llegar ni a Carúpano, ya Gómez tenía el dato.

Demasiados intereses en contradicción, y coincidencia con estos madianitas venezolanos y cubanos que han sumido en la miseria y saqueado a nuestra nación

Dado el actual estado de cosas, a menos que se pretenda convivir con el crimen, solo a través de una Fuerza Internacional de Liberación, Venezuela será libre y segura para el continente.