El Mundo

Nuevo impago parcial hace tropezar a Venezuela Venezuela no cumplió el pago de dos vencimientos de deuda y se encuentra en mora sobre esas dos obligaciones, dijo ayer la agencia calificadora S&P Global Ratings.

Redacción Internacional-AFP

jueves 23, noviembre 2017 • 12:01 am

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Venezuela fue declarada ayer nuevamente en default parcial por la agencia calificadora Standard & Poor’s, esta vez por el impago de dos bonos soberanos, complicando aún más una posible renegociación de su deuda externa.

“No realizó el pago de 237 millones de dólares sobre sus obligaciones con vencimiento en 2025 y 2026”, cuyo período de gracia de 30 días venció el martes, subrayó la agencia en un comunicado.

S&P Global Ratings mantiene en “perspectiva negativa” la situación de pago de Venezuela, con reservas internacionales de apenas $9.700 millones: “El gobierno podría incurrir en nuevos impagos o apelar a un canje de deuda, lo que equivaldría al default, en los próximos tres meses”, comentó.

“El tema tiende a agravarse, pues ya son varios los instrumentos que han entrado en mora. El gobierno debe aclarar rápidamente si es un tema operativo o de caja. La falta de un pronunciamiento genera incertidumbre”, aseguró a la AFP el consultor César Aristimuño, experto en deuda.

S&P y Fitch ya habían declarado esta semana a Venezuela y a su petrolera estatal PDVSA en default parcial, por el retraso de varios pagos de capital e intereses de la deuda soberana y de la compañía.


El gobierno podría incurrir en nuevos impagos o apelar a un canje de deuda, lo que equivaldría al default, en los próximos tres meses”
Standard & Poor’s
agencia calificadora

Los títulos de la petrolera representan 30% de la deuda externa venezolana, estimada en unos $150.000 millones, que el presidente Nicolás Maduro busca refinanciar.
Las agencias calificadoras y analistas opinan que las sanciones impuestas por el gobierno de Donald Trump a Venezuela y varios de sus funcionares complicarán -junto con los retrasos en los pagos- una negociación.

“Las sanciones (...) resultarán en una larga y difícil negociación con los acreedores”, subrayó S&P.

Por su parte, el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, quien sostiene que Venezuela es un “buen pagador”, reiteró ayer que Venezuela es “blanco de una persecución” financiera.
Venezuela debe cancelar unos $1.400 millones en lo que resta del año y unos $8.000 millones en 2018.

PDVSA -sostén de la deprimida economía de Venezuela, que aporta 96% de las divisas- también fue declarada el 16 de noviembre en default por la Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA) -que reúne a acreedores-, por tres retrasos en sus pagos, lo que activa el proceso de pago de seguros.