Buenos Días

“No se dejen vencer por los cínicos y demagogos”

Álvaro Cruz Rojas / Editor Jefe

jueves 8, junio 2017 • 12:00 am

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Hace unos días nos preguntábamos con unos colegas, qué pasó con la llegada del embajador mexicano Benito Andión, enviado del Secretario General de las Naciones Unidas para fomentar el diálogo y propiciar “una nueva generación” de acuerdos para el país.

Ya pasaron casi seis meses de su esperanzadora llegada y desconocemos qué ha pasado. No sabemos si sus buenos oficios han logrado convencer a algún político de la necesidad de ese diálogo y esos acuerdos. Por lo poco que conocemos, suponemos que no. No porque dudemos de las habilidades diplomáticas y personasles del embajador Andion, sino precisamente porque conocemos a nuestra clase política y especialmente por la coyuntura que hay de por medio, dos periodos electorales en lo que lo único que les interesa es ganar  los comicios.

En 2015, Álvaro de Soto, el diplomático peruano que fue un mediador clave en la negociación de los Acuerdos de Paz en El Salvador, visitó el país y hacía una “sugerencia” clave para la paz y civilidad en El Salvador: “hablar mucho, dialogar mucho”.

Desafortunadamente aquí se habla demasiado y no se escucha nada. Uno habla con los dirigentes políticos de todos los signos en el país y todos coinciden en la necesidad de “acuerdos mínimos”, de “consensos” mínimos en temas como la economía, la situación fiscal, la inseguridad, los entendimientos básicos en la Asamblea Legislativa. Pero cuando llega la hora de poner en práctica sus buenas intenciones, queda claro que ninguno quiere ceder ni un ápice para seguir manteniendo posiciones de poder. Quieren consensos mínimos, pero sus consensos, quieren entendimientos pero solo aquellos que impongan sus puntos de vista. Es difícil avanzar así como país. Llevar agua a su molino es la prioridad, no importa si el molino más grande, el del país, queda seco por su propia mezquindad política.