La alcaldía ha entregado cinco paquetes de alimentos a los pobladores, según el alcalde, Saúl Marín. / Cortesía alcaldía

Nacionales

No salir es la estrategia para no tener casos de covid-19 en San Antonio Los Ranchos

Roxana Lemus

lunes 17, agosto 2020 • 12:03 am

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Como estrategia para evitar que se registren casos de covid-19 en su municipio, el alcalde de San Antonio Los Ranchos, Saúl Marín, ha entregado paquetes de alimentos a los habitantes con la finalidad de evitar que estos se expongan al salir a la ciudad de Chalatenango, donde ya se registran más de 200 casos del nuevo coronavirus.

San Antonio Los Ranchos, es uno de los cuatro municipios del departamento de Chalatenango que, hasta la semana anterior, no registraba un caso de covid 19, tras casi cinco meses de haber iniciado la pandemia en El Salvador.

Al municipio se llega a través de la carretera Longitudinal del Norte, misma que luego se deja para tomar el desvío hacia el lugar.

El casco urbano es pequeño y la mayoría de la población debe movilizarse hacia la ciudad de Chalatenango para adquirir alimentos y diversos productos. Sin embargo, para que los pobladores se arriesguen lo menos posible y no vayan hasta la cabecera departamental, donde pueden adquirir el virus SARS-CoV2, el jefe edilicio y su concejo municipal decidieron entregar paquetes de alimentos a las familias.

“Estamos dando ese paquete que consiste en alimentos básicos, también entregamos un kit de limpieza que incluye papel higiénico, mascarillas, alcohol gel y así entre otras cosas”, dijo.

El alcalde explicó que hasta el momento han hecho “cinco distribuciones de canastas alimenticias”, adicionales al paquete entregado por el Gobierno.


“Se dice que el Gobierno anda entregando el segundo paquete, ahorita estamos esperándolo también”, indicó.

La iglesia coloca alcohol gel en su entrada y un pediluvio para que los feligreses puedan desinfectar sus zapatos. / Francisco Valle

Detalló que la alcaldía ha invertido “cerca de $35 mil” en los paquetes de alimentos entregado a los habitantes.

“También recibimos una donación de parte de China, se nos donaron 100 canastas, entonces se les entregó a las personas más necesitadas del municipio, esa sí no fue al 100 % de la población”, precisó.

Con la estrategia, Marín consideró que ha logrado, “quizá, que el 50 % de la gente no salga a Chalatenango y se quede en casa”.

“Como alcaldía estamos haciendo un plan para que la familia no salga todos los días, gracias a la obediencia de nuestra gente no tenemos casos en San Antonio Los Ranchos”, dijo.

Aunque hubo personas que confirmaron haber recibido los paquetes, no precisaron la cantidad recibida.

Adicional al apoyo brindado a los habitantes, el jefe edilicio mencionó que también ha entregado cilindros de oxígeno y dos aparatos respiratorios a la Unidad de Salud del municipio, con el objetivo de apoyar en caso se registren pacientes con necesidad de estos equipos.

Hasta la semana anterior, el ambiente en San Antonio Los Ranchos se mantenía muy tranquilo durante la mañana y con mayor afluencia de personas durante la tarde. Por la mañana se observan a campesinos, ninguno con mascarilla ni distanciamiento social, contrario a otras personas del casco urbano que, si bien mantenían un tapabocas, no guardaban la distancia indicada.

La mayoría de gente en Los Ranchos sobrevive de la agricultura y ganadería. / Francisco Valle

Al recorrer el casco, algunos jóvenes que atienden en una librería y lugar de entretenimiento  indicaron que desde que llegó la pandemia han sufrido pérdidas en las ventas. El negocio está ubicado unos metros antes de la escuela del municipio.

“Aquí es variable, pues, pero antes se sacaba unos 20 dólares, pero lo que más daba son las maquinitas unos 20 o 30 dólares a la semana y ahora ya no vienen a jugar”, dijo un joven  encargado del negocio, quien aseguró que a partir de las 4:00 de la tarde las personas se movilizan más por el municipio, mismo que, a pesar de estar rodeado por cerros, su clima es un poco cálido.

Durante la tarde se observan una pususería y otros negocios que durante la mañana permanecen cerrados. En las tiendas las personas atienden con mascarilla; en las calles los habitantes y automovilistas también llevan tapabocas. Realmente son pocas las personas que no usan un protector.

Desde la iglesia también motivan a los feligreses a seguir las medidas sanitarias para evitar contagios en el municipio, a pesar que son muy pocas las personas que asisten al templo.

Según Humberto Dubón, secretario de la parroquia, las misas se transmiten por redes sociales  y “casi no llegan personas”.

“Lo mucho que llegan son cinco, porque por la propagación del covid-19 no queremos exponer a la gente en la iglesia, pero a veces solo está  solo el lector y el de transmisión”, dijo.

De acuerdo con Dubón, la iglesia motiva a los feligreses a seguir las medidas y pedir por el final de la pandemia.

Para cuidar a las pocas personas que llegan, la parroquia mantiene una pequeña mesa de madera con alcohol gel en su entrada, donde también coloca un pediluvio para la desinfección de los zapatos.

El atrio del templo permanece solo, incluso por la tarde, cuando muchas personas, generalmente hombres, salen a jugar cartas bajo los árboles y matan las horas entre comentarios y una que otra broma que transporta sus mentes lejos del covid.