El embajador de El Salvador en la República Popular China, Aldo Álvarez, cree que El Salvador tiene que abrirse al mundo, al explicar el fortalecimiento de la relación que El Salvador mantiene con China desde agosto de 2018.

Política

“No nos podemos dar el lujo de tener enemigos” El embajador en China admite que el país asiático tiene intereses internacionales, pero desconoce si pretende dominar la costa pacífica salvadoreña.

Yolanda Magaña

lunes 12, julio 2021 • 5:00 am

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El embajador de El Salvador en la República Popular China, Aldo Álvarez, cree que El Salvador tiene que abrirse al mundo, al explicar el fortalecimiento de la relación que El Salvador mantiene con China desde agosto de 2018.

Álvarez viajará a China en los próximos días para liderar la Embajada salvadoreña en ese país.

No cree que el gobierno salvadoreño haya corrido hacia China por el condicionamiento democrático y de transparencia que tiene Estados Unidos para El Salvador.

Pese a que piensa que la relación con China no debe sustituir a la fuerte relación con Estados Unidos, señala que la administración Biden no tiene interés genuino en combatir la corrupción sino tal vez de incidir políticamente en El Salvador.

Al final, él cree que a Estados Unidos le está costando entender qué sucede en El Salvador y sostiene que el gobierno salvadoreño sí está combatiendo la corrupción.

 


¿Cuál es el avance de los proyectos que está haciendo China en El Salvador?

Los proyectos de cooperación con China están en curso precisamente porque requieren una gran logística, además, como todo se está haciendo en regla hay reglamentaciones que cumplir de todo tipo, de construcción, de medio ambiente. Todo se está haciendo como se debe para que después no vaya a haber señalamientos. Ellos son bastantes meticulosos con eso, pero sí van en avanzada. La pandemia atrasó muchas cosas, pero nuevamente se va dinamizando y en los próximos meses ya se va a ir caminando.

China tiene sus intereses internacionales basados en intereses nacionales y los proyecta de una manera muy particular, ejerciendo una política internacional con unos paradigmas diferentes a los paradigmas clásicos de las potencias tradicionales.

¿Qué conversaciones ha tenido con la embajadora en China?

Hemos intercambiado ideas, visiones, opiniones de cómo vemos la realidad en términos generales, del mundo, de nuestro país, hemos platicado sobre las buenas relaciones que se están fortaleciendo. Hemos tenido pláticas de intercambio de cómo vamos a establecer un trabajo coordinado, siempre las embajadas son vasos comunicantes, hemos establecido una relación de coordinación.

 

Se habla de un interés geopolítico en El Salvador y de control de la costa del país. ¿Ve interés geopolítico?

En primer lugar, hay que decir que todos los países, independientemente de su tamaño, peso económico, político, militar, tienen sus muy particulares intereses nacionales, regionales, hemisféricos y planetarios. Me parece que China tiene sus intereses internacionales basados en intereses nacionales y los proyecta de una manera muy particular, ejerciendo una política internacional con unos paradigmas diferentes a los paradigmas clásicos de las potencias tradicionales. Ha establecido relaciones con países de África, Sudamérica, está estableciendo relaciones con países de Centroamérica, tiene una buena relación con Panamá, hay mucha inversión en Panamá, Costa Rica, República Dominicana, ahora El Salvador. La manera como establece sus intereses es en términos: cooperación y comercio e inversión. Siendo que tienen una base amplia de producción y sus exportaciones son tan altas, es el interés de ellos encontrar nuevos nichos de mercado para sus productos pero también ellos se abren. La cooperación para el desarrollo con un elemento de solidaridad internacional y que la ecuación para ellos es ganar-ganar, ganamos todos.

Con respecto a la pregunta puntual de esos intereses en la franja Pacífico, yo no he escuchado nada de eso, he visto unas noticias periodísticas que citan a un periódico de Honduras, no sé cuáles son las fuentes. No puedo dar una opinión sobre algo que hasta este momento es un rumor.

Durante el gobierno del FMLN China le pidió 7,000 hectáreas a cambio de hacer el proyecto del Puerto La Libertad, según Rubén Zamora. También, la isla Perico fue comprada por un empresario chino. ¿Cómo ve estos dos hechos?

Yo no conozco cuáles son las fuentes de Rubén, si le contaron, si le enseñaron documentos, si él estuvo presente. Lo que sé es que circuló un proyecto del Frente de las Zonas Económicas Especiales, pero lo hicieron ellos. Yo no he escuchado nada parecido.

 

¿Y cómo ve la situación de la isla Perico?

En primer lugar no se pueden vender las islas, lo que se puede vender son terrenos propiedades privadas de gentes privadas. Hay libre compra y venta, es una economía libre de mercado, entiendo yo que eran terrenos que se encontraban en esa isla que se estaban vendiendo a otro privado y entiendo que ese otro privado tiene nacionalidad salvadoreña también. No veo dónde está el problema. Como tiene la nacionalidad china, siempre están estas voces que andan viendo fantasmas donde no hay y cuentan la mitad de la historia.

Aquí hay una intencionalidad política más allá de una sincera intención de ayudar a combatir la corrupción (lista Engel).

¿El Gobierno ha heredado lo que el Frente negoció con China o ha comenzado de cero, se arrastró algo de las negociaciones?

No, nada. Todos los acuerdos de cooperación a los que se han llegado han sido acuerdos tomados con este gobierno.

 

¿Y no hay condicionamientos de cesión de tierras?

No. Que yo tenga conocimiento, no, ninguno. Es una cooperación solidaria. Lo que sucede es que, como se maneja con mucho morbo, porque salió una publicación. Ese tema ni se ha tratado. Yo puedo hablar de los temas que sí se platican, la cooperación, los temas comerciales, el interés que tiene China de incrementar el comercio con El Salvador, el interés que tiene El Salvador de incrementar el comercio con China, el interés de China que puedan haber inversiones salvadoreñas. Es más, ellos han mencionado que la cooperación podría incluso incrementarse en los próximos años. Ellos han manifestado que estarían interesados en incrementar la oferta de becas. Hay un interés en las áreas tecnológicas para que pueda haber cuadros formados de jóvenes que puedan ayudarle al país a establecer una base productiva más tecnológica. De eso se ha hablado. Lo demás son rumores.

 

Estados Unidos ha comenzado a sancionar a funcionarios de este gobierno. Hay cierta tensión ¿Puede ser China una alternativa a Estados Unidos?

La relación con los EE. UU. ha sido muy buena incluso en la administración del presidente Bukele. Se recordará que hasta, antes que asumiera la administración Biden, era una relación muy buena, hasta había una relación personal con el embajador Johnson. Ahora, ya con la administración Biden, ellos tienen una manera diferente de proyectar sus intereses en la región el problema para ellos es el mismo, la migración, pero ellos manejan en su discurso que para poder disminuir la migración es necesario fortalecer las instituciones democráticas porque son las que permiten que no haya corrupción porque es la que impide que los países se desarrollen y el desarrollo de los países es lo que no permite la migración. Es una aproximación que tienen de un mismo problema.

Ahora, ellos tienen todo el derecho de tomar las acciones que consideren pertinentes en el ámbito interno de los Estados Unidos, toda vez que siempre haya un respeto a dos reglas de oro de las relaciones internacionales: la no intervención en los asuntos internos de otros Estados y la segunda regla de oro es que haya respeto mutuo entre los Estados. De tal suerte que un Estado amigo, socio, con los que se han tenido las mejores relaciones en el pasado no debe transitar por el sendero de intentar incidir en las decisiones políticas de otro Estado, por supuesto que todos los consejos se agradecen, pero no necesariamente tengo que terminar haciendo lo que me está aconsejando.

Ahora, la conformación de esta lista, tiene todo el derecho los Estados Unidos de conformar la lista que quieran, toda vez que sea para uso interno de ellos, ahora, si la intencionalidad de esa lista es tratar de incidir en decisiones políticas de otros países ahí es donde se empieza a complicar la cosa. En política no hay casualidad, no fue casualidad que cuando se libera la lista, coincide con la visita de la comisión de alto nivel. No hay casualidades.

Aquí hay una intencionalidad política más allá de una sincera intención de ayudar a combatir la corrupción. Y cuando me tomo el trabajo de leerla, las fuentes son informes periodísticos y entrevistas con miembros de organizaciones de la sociedad civil, no dice quiénes pero es fácil inferirlo... Si esas fueron las dos fuentes, también es complicado. Me parece que podría haber un sesgo. Se usan criterios bastante extraños... Hay uno que sí es funcionario electo y no ha tomado posesión, y es Norman Quijano, entonces, ¿por qué no aparece si es funcionario? La credibilidad está complicada.

¿Qué intención ve de Estados Unidos?

Me parece que la intencionalidad ya no es tanto un genuino interés en combatir la corrupción sino quizás una intencionalidad de incidencia política, ahí sí estamos entrando en terreno complicado. La pregunta no la contesté, si China podría ser una opción, es que no son excluyentes. ¿Quién dice que una cosa excluye a la otra? Nosotros podemos y tenemos que tener y debemos la mejor relación con los Estados Unidos de América no solo por el interés económico sino por el interés migratorio, humano, y podemos y debemos tener la mejor relación con China o con cualquier otro país. Nosotros nos debemos abrir al mundo, no nos podemos dar el lujo de tener enemigos y menos enemigos gratuitos. Tenemos que ir a buscar aquellos que quieran ser socios para el desarrollo, por supuesto, respetando la soberanía.

 

La cooperación con Estados Unidos tiene condiciones democráticas y de anticorrupción. China no exige esas condicionantes. ¿Es más fácil para El Salvador inclinarse a China con el fin de evadir esas condicionantes de Estados Unidos?

Todo país cooperante establece las condiciones para poder otorgar esa cooperación. La cooperación es una relación contractual, donde el cooperante y el cooperado tienen obligaciones recíprocas, ninguno es más que el otro, si ambos están de acuerdo en esas condiciones se firman los tratados, por supuesto, cada país tiene derecho a establecer las condicionantes que él proponga al Estado cooperado. Ahora, si un Estado las acepta, quiere decir que está dispuesto y ahí podrían entrar todas esas cosas que usted menciona. Me da la impresión que el Gobierno actual de los Estados Unidos le está costando entender lo que está pasando en El Salvador y tiene lógica porque históricamente, durante los últimos 30 años, El Salvador, Honduras y Guatemala han vivido historias muy similares en pobreza, violencia, corrupción, migración, casi como que fuéramos un solo país.

Entonces, nos han visto casi como la misma cosa. Con el Gobierno del presidente Bukele, que se empieza a hacer una historia distinta, se da un quiebre histórico, se separan de los grupos oligárquicos de poder del Estado y se empieza una reforma estructural a nivel de justicia, instituciones públicas, y se empieza a pensar en los intereses de las mayorías.

Eso es demasiado bueno para ser verdad, el punto es que sí es verdad, como esto nunca ha sido la regla general, entonces, les está costando entender lo que está pasando en El Salvador. Los hechos me dan la razón. La gente dice: ¿y usted cree que Estados Unidos no está bien informado? Claro, está bien informado, el problema no es de información, el problema es cómo interpreta la información que le llega, cómo la entienden políticamente hablando y con qué actores hace interlocución. Quieren saber lo que pasa en El Salvador, el que hayan mandado a una embajadora Jean Manes tan rápido, aunque sea como encargada de negocios, es porque el proceso de ratificación es más largo. ‘Necesitamos entender qué, alguien que ya vivió ya, no alguien que llega a aprender’. Pero el trabajo ya lo están revisando...

Me da la impresión que el Gobierno actual de los Estados Unidos le está costando lo que está pasando en El Salvador y tiene lógica.

¿Las condicionantes estadounidenses a El Salvador han hecho a El Salvador correr hacia China, porque China no condiciona, ni democracia, ni lucha anticorrupción, ni transparencia, China no se mete en asuntos de otros países, China respeta política interna?

Pero aquí se tergiversan los hechos. Cuando se dice correr a China, ¿a qué nos referimos? Si, por ejemplo, esta gran cooperación de casi $500 millones, eso se negoció cuando todavía estaba la administración de Donald Trump y se tenía la mejor relación con EE. UU., esa es una relación muy buena. Las relaciones las estableció el anterior gobierno, ni siquiera el presidente Bukele, la Embajada se abrió en los últimos días, del anterior gobierno. Aquí nadie ha salido corriendo, todo lo que está ocurriendo ya tiene su tiempo, lo que pasa es que el fortalecimiento de las relaciones no se da de la noche a la mañana, lleva tiempo. Ahora se está viendo el resultado de cosas que se empezaron a hacer atrás. Por supuesto, esos señalamientos vienen de gente que tiene su propia agenda política.

 

¿El principio de no intervención no es perjudicial para la democracia del país?

¿Pero y por qué un país debe exigirle a otro país cosas que este otro país haga si no es sobre la base de una negociación bilateral entre iguales? Todo país soberano tiene todo el derecho a establecer sus condiciones de cooperación, quien desea tener esa relación si quiere las acepta, si no, no las acepta. Ahora, que alguien que venga a decir que aquí no se está combatiendo la corrupción, perdón, si se están desmontando estructuras, la corrupción en El Salvador le llamo institucionalizada. Aquí no solo era la gran corrupción del presidente que se robó $350 millones, era una corrupción a todo nivel que había, hasta el último policía cobrándole $40 para no ponerle la multa o el agente aduanal en una frontera. Esa era la realidad de este país, existió durante los gobiernos de Arena y continuó durante los gobiernos del FMLN, el desmontaje no es fácil porque eso está enquistado.

Decir que no se está combatiendo la corrupción cuando se están investigando todos los sobresueldos que se mandaban de Casa Presidencial. Así era, yo doy fe de eso, les mandaban sobresueldos a todos los que están en la oposición, tenían metida en la Asamblea a la estructura partidaria, de ahí salía el dinero para las campañas, metían a ONG que les interesaban para poder desviar dinero para los partidos, se ponían de acuerdo para controlar Fiscalía, Corte de Cuentas, para que nadie los fiscalizara, tenían controlada la Corte Suprema de Justicia. Dicen que el presidente Bukele tiene el control total, ¿y quién más control que Saca cuando era presidente?, Saca controlaba a su partido, era presidente, controlaba la bancada legislativa de Arena, PCN y PDC, controlaba el Judicial y la administración de Agustín García Calderón, corrupta y nefasta, controlaba las alcaldías porque a todos les daba dinero. Yo no recuerdo que alguien dijera que había dictadura, pero formalmente sí había democracia, la Fiscalía, controlada por él.

 

¿Funes también, con Gana y Frente, en la Asamblea Legislativa?

Y heredó porque aprendió bien lo que le enseñó Saca.

 

¿El gobierno sí está combatiendo su propia corrupción?

Por eso tenemos instituciones y por eso el país tiene instituciones, para ese tipo de cosas tiene instituciones. Por ejemplo, mucha gente dice que la fuente que utilizaron para hacer la lista fue el informe de la CICIES, ¿cuál?, no se ha revelado ningún informe. Esos son los sesgos que se tienen. Nadie ha tenido acceso, formalmente hablando.

 

¿Cuál es su opinión sobre el Estado de derecho en El Salvador y la libertad de expresión?

El Estado de derecho se fortalece cuando se deja de estar cooptado por grupos oligárquicos y de poder económico que inciden y proyectan sus intereses a nivel político. Históricamente en El Salvador no han habido presidentes de la República, ha habido gerentes de país, el gerente lo que hace es administrarle al dueño de la empresa, esos dueños dicen lo que hay que hacer. Pasar de tener un gerente a tener un presidente que no esté alineado con intereses de grupos oligárquicos no está siendo fácil... ¿Y por qué están callados estos grupos oligárquicos? No saben lo que viene, están procesando la cosa, no saben lo que viene. Muchos dicen: están callados porque están conformes, no, no es cierto. Están preocupados. Reforma de pensiones, reforma tributaria, reforma bancaria, están preocupados. Claro, lo que pasa es que el check list de todo lo que tiene que hacer la nueva Asamblea son tantas cosas. Eso es lo que viene. Ya son los intereses económicos de ellos los que se van a tocar. ¿Quiénes son los dueños de las AFP, de la banca?, ¿quiénes se han beneficiado de una estructura tributaria que ha permitido la elusión fiscal? Ahorita están muy a la expectativa.

 

¿Nacionalizaciones?

No, no veo nacionalizaciones, el temor es perder privilegios, regulaciones que los hagan pagar lo que nunca han pagado. Nunca ha habido impuestos a las ganancias en este país.

 

¿Cómo ve lo del 1 de mayo?

La mayoría de la población está de acuerdo en que el fiscal arenero trabajaba para los intereses de Arena y que la Sala de lo Constitucional conformada por la anterior Asamblea trabajaba para los intereses de ellos. Lo veo democrático porque se dio en el contexto de la legalidad, no fue una elección, fue una sustitución.

 

El perfil

Aldonov Frankeko Álvarez, nombrado embajador salvadoreño en China

Profesión: Abogado de la República. Graduado de la Universidad Dr. José Matías Delgado. Maestría en Derecho Internacional en Nueva Orleans, Estados Unidos.  Estudió en el Colegio Externado de San José.

Carrera política: Dirigente del partido Cambio Democrático (CD), aliado actual del gobierno de Nayib Bukele, secretario de comunicaciones.

Experiencia académica: Catedrático con más de 18 años en la docencia.