Editorial

jueves 26, julio 2018 • 12:00 am

Ni tarimazos ni amenazas a las instituciones

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Primero se quiso intimidar medios y periodistas, se atacaron dos sitios webs de dos periódicos nacionales. Luego se instaló un tarimazo frente a la Fiscalía General de la República, después se amenazó  a un magistrado de  la Sala de lo Constitucional y los magistrados del Tribunal Supremo Electoral presentaron aviso ante la Fiscalía por las amenazas recibidas en su contra y contra empleados de la institución.

El acoso y hostigamiento se ha vuelto una actitud recurrente del grupo que apoya al exalcalde capitalino en sus pretensiones políticas, algo muy peligroso que puede presagiar si llegaran al poder. ¿Intolerancia y persecución contra los que disienten de ellos? Suena muy similar a cómo actúan regímenes como los de Daniel Ortega y Nicolás Maduro.

La institucionalidad se debe respetar. Ha costado demasiado tener órganos independientes y tarimazos y amenazas que no se corresponden a una  democracia. Se deben respetar los plazos para resolver, se deben respetar las resoluciones de los tribunales. Una fuerza política que quiera participar con las reglas impuestas por la Constitución y la democracia, no puede tener la intolerancia como bandera. De las expresiones violentas a la violencia de hecho, solo hay un paso como hemos visto recientemente en Nicaragua. No querramos replicar ese horrible ejemplo.