Editorial

viernes 23, julio 2021 • 12:00 am

Multas elevadas para ordenar el tránsito Nunca las multas serán populares pero el país necesita mayor orden en el tránsito y seguridad vial, somos un país caótico en ese sentido.

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La propuesta gubernamental para elevar el monto de las multas de tránsito es una reforma que se ha venido postergando por años y que, aunque puede ser nociva para el bolsillo de muchos, es positiva para la sociedad porque impone orden en un sector que es terriblemente caótico en el país. Hace unos años, la aplicación Waze puso a San Salvador entre los peores lugares del mundo para conducir, no es casualidad. Aquí prevalece la ley del más fuerte y la gente no parece preocuparse mucho de las multas o esquelas, pero elevar el monto de ellas puede obligarlos a una seria corrección.

Actualmente, la Ley de Tránsito establece infracciones leves, graves y muy graves con multas de $11.43, $34.29 y $57.14. La propuesta de reforma es elevar las multas de tránsito a $50, $100 y $150, respectivamente. Sí, es cierto que es un aumento fuerte pero lo cierto es que el país necesita ordenarse, especialmente en lo relativo al sistema de transporte público de pasajeros que es de lo más inseguro e irresponsable. Además, establece nuevas multas ante una realidad cambiante como es la enorme cantidad de motocicletas en el país. Y también obliga al decomiso de vehículos de aquellas personas que no cuentan con sus documentos en regla y sabemos que los motoristas del transporte público encabezan esa fila de infractores.

Se sancionan faltas como circular con llantas lisas o en mal estado, conducir vehículo con niños menores de tres años sin silla infantil; no ceder el paso a ciclistas; no respetar la zona de la vía pública destinada para la circulación de bicicletas.

Además, se eleva la multa por conducir con licencia de conducir suspendida o cancelada y también, habilita a la Policía a decomisar vehículos por rehusarse a realizar las pruebas de alcoholemia, algo habitual entre conductores irresponsables.  Pero las multas no serán suficientes, hay que lograr que los policías las impongan y que la gente se persuada que manejar responsablemente es bueno para su bolsillo y el bienestar colectivo.