El año pasado en El Salvador, según las estadísticas del Viceministerio de Transporte, por lo menos un motociclista murió a diario. Este año la tendencia es al alza. Es raro que transcurra un día sin que muera un motociclista o su acompañante. Circular en motocicleta es demasiado peligroso en un país saturado por más de un millón de vehículos y donde las medidas de precaución y el respeto a las leyes de tránsito salen sobrando o poco se aplican.

Opinión

Motociclistas en grave peligro 

Jaime Ulises Marinero / Periodista @ulisesmarinero

martes 5, octubre 2021 • 12:00 am

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El año pasado en El Salvador, según las estadísticas del Viceministerio de Transporte, por lo menos un motociclista murió a diario. Este año la tendencia es al alza. Es raro que transcurra un día sin que muera un motociclista o su acompañante. Circular en motocicleta es demasiado peligroso en un país saturado por más de un millón de vehículos y donde las medidas de precaución y el respeto a las leyes de tránsito salen sobrando o poco se aplican.

Las estadísticas oficiales señalan que cerca de 400 mil motocicletas circulan en el país. Muchos de los que conducen estos vehículos no tienen licencia de conducir ni la conciencia debida sobre el peligro que corren ellos, sus acompañantes y los peatones, por una falsa maniobra, por la falta de pericia, por la alta velocidad, por las distracciones y por la imprudencia de los conductores de otros vehículos.

Cómo conducirse en una motocicleta ya está reglamentado. Lo básico es usar casco el conductor y su acompañante, respetar las señalas de tránsito, evitar la temeridad, no conducirse más de dos personas, evitar niños acompañantes,no manejar a excesiva velocidad, revisar el buen estado mecánico del vehículo, conducir a la defensiva y otras normas fundamentales como conducir con las luces encendidas, no sobrepasar por la derecha, ocupar un carril como cualquier automotor, etc.

La semana pasada quedé impactado viendo las imágenes del accidente donde murió Joselyn Eliodeth Torres de Chulo, una joven madre y esposa, de 30 años de edad, que conducía una motocicleta y se incorporó intempestivamente a la carretera, siendo arrollada por un camión. Este accidente sucedió en el kilómetro 41 d la carretera Litoral, en la jurisdicción de Tamanique, La Libertad. La mujer tenía 15 días de haber comprado la motocicleta, estaba aprendiendo a manejar, no tenía licencia, pero aun así se atrevió a manejarla. Las consecuencias fueron fatales.

El fin de semana presencié el momento cuando un motociclista se fue a estrellar contra una acera en la avenida Cuba del barrio San Jacinto de San Salvador. Un taxi iba con derecho de vía cuando de repente el motociclista se iba a incorporar y lo hizo sin ninguna precaución. Afortunadamente el taxista logró maniobrar y evitar el choque con la motocicleta, cuyo conductor en un afán de evitar el accidente, se “barrió” y se fue a estrellar contra la acera. Su brazo derecho con una fractura y graves laceraciones en sus piernas fue el resultado del percance.

La cantidad de accidentes en los que se ven involucrados los motociclistas es endémica. Cuando los accidentes ocurren en carreteras de tráfico fluido o en horas de fluidez, generalmente las consecuencias son fatales. En las redes sociales circulan videos de graves accidentes en los cuales los motociclistas y sus acompañantes salen por los aires. Hay videos que muestran hasta motocicletas colisionando.


Es urgente que se necesita concienciar a quienes se movilizan en estos vehículos sobre los riesgos cotidianos que corren si irrespetan las normativas o si conducen de manera temeraria. Las estadísticas indican que en el 15 por ciento de los accidentes en los cuales se ven involucrados motociclistas, hay lesionados de gravedad o muertos. El Viceministerio de Transporte debe lanzar una campaña de concienciación y ser más rígidos con quienes conducen estos vehículos. He visto a menores de edad conduciendo y motocicletas en los que se transportan hasta cuatro personas sin ninguna medida de prevención.

En las principales arterias citadinas y en horas pico suelen darse irrespetos o atrevimientos con consecuencias nefastas. Motociclistas que se pasan por delante de autobuses, microbuses y camiones pesados, sin percatarse que ellos tienen “zonas muertas” en las que no pueden detectar o ver a quienes los sobrepasan, especialmente motocicletas. Pude ver en el bulevar del Ejército, hace algunos días, como en un congestionamiento un motociclista se le atravesó al conductor de un furgón, que alcanzó a evadirlo, pero no pudo evitar pegarle en la llanta trasera. Por suerte el motociclista sobrevivió, pero estoy seguro que todavía sufre las secuelas de su imprudencia.

En los congestionamientos muchas veces los motociclistas, en su afán de llegar cuanto antes a su destino, hacen un carril extra y pasan en medio de autos lo cual es atrevido e ilegal, a veces pasan golpeando la carrocería de vehículos, destruyendo espejos y amenazando a conductores particulares con golpearles con sus cascos.

Hay que tomar cartas en el asunto. Educar a los motociclistas, obligarlos a que conduzcan con licencia autorizada y a que respeten fielmente las leyes de tránsito. Es por el propio bien de ellos y de sus familiares que los esperan en casa.