El gobierno de México deportó ayer a 98 migrantes centroamericanos que detuvo tras el fracasado y sorpresivo intento de unos 500 de ellos de cruzar la frontera hacia Estados Unidos, cuyas fuerzas repelieron con gases lacrimógenos y balas de goma a la muchedumbre.

El Mundo

México deporta a 98 migrantes tras intento fallido

AFP

martes 27, noviembre 2018 • 12:00 am

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El gobierno de México deportó ayer a 98 migrantes centroamericanos que detuvo tras el fracasado y sorpresivo intento de unos 500 de ellos de cruzar la frontera hacia Estados Unidos, cuyas fuerzas repelieron con gases lacrimógenos y balas de goma a la muchedumbre.

Asimismo, el gobierno de México presentó una nota diplomática en la que solicitó a las autoridades estadounidenses “que realicen una investigación exhaustiva de los hechos en los que fueron utilizadas armas no letales de Estados Unidos hacia México”.

En total fueron “98 personas las que fueron puestas a disposición del Instituto Nacional de Migración (INM) y han sido deportadas” desde Tijuana, una ciudad fronteriza con Estados Unidos, dijo a la cadena Televisa Gerardo García, comisionado de esa dependencia.

La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos informó por su parte que arrestó a 42 centroamericanos que consiguieron saltar el muro de metal oxidado y una segunda valla coronada por alambre de púas, que divide a Tijuana de la estadounidense San Diego.

Durante una manifestación el domingo para pedir asilo en Estados Unidos, unos 500 migrantes -hombres, mujeres y numerosos niños- se separaron de la protesta para correr en estampida al muro fronterizo y tratar de cruzarlo.

Solo retrocedieron ante los sobrevuelos de helicópteros estadounidenses, que les lanzaron gases lacrimógenos y balas de goma.


Condena de Honduras

Tras el incidente del domingo, este punto de la frontera fue cerrado unas horas por Estados Unidos, mientras el gobierno de Honduras condenó el uso de balas de goma contra los migrantes e instó “a que se respeten los derechos humanos”.

Luego del fracasado intento, en el albergue donde se encuentran hacinados unos 5.000 migrantes de la caravana, en su mayoría familias hondureñas, se percibe una sensación de derrota que mueve a muchos a optar por regresar a sus países o resignarse a quedarse en México.

“Lo que pasó en el muro nos dejó muy afectados, mi mujer ya tiene pánico. Nosotros vinimos huyendo de la violencia, no vamos a venir hasta aquí a vivir una peor violencia, de guerra” dijo a la AFP Yaison Roca, un hondureño de 29 años que viaja con su mujer y tres niños pequeños.