Las ansiadas vacaciones de verano 2018 han iniciado en el sector público; los tres órganos del Estado con su personal administrativo están ya disfrutando del merecido receso, y los empleados con responsabilidades que por su naturaleza son servicios esenciales tendrán que laborar en turnos o roles especiales a quienes esperamos se les paguen los respectivos asuetos o en su defecto ante la falta de recursos la compensación a conveniencia y en acuerdo con los empleados. El sector privado el miércoles inicia las mismas; la situación económica del país no es la mejor para la gran mayoría, es el segundo gran problema del país, por lo que estos días requieren de una gran creatividad  para brindar a la familia un momento de entretenimiento al más bajo costo.

Opinión

Medidas a considerar en seguridad pública para vacaciones verano 2018

Ricardo Sosa / Criminólogo

martes 27, marzo 2018 • 12:00 am

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Las ansiadas vacaciones de verano 2018 han iniciado en el sector público; los tres órganos del Estado con su personal administrativo están ya disfrutando del merecido receso, y los empleados con responsabilidades que por su naturaleza son servicios esenciales tendrán que laborar en turnos o roles especiales a quienes esperamos se les paguen los respectivos asuetos o en su defecto ante la falta de recursos la compensación a conveniencia y en acuerdo con los empleados. El sector privado el miércoles inicia las mismas; la situación económica del país no es la mejor para la gran mayoría, es el segundo gran problema del país, por lo que estos días requieren de una gran creatividad  para brindar a la familia un momento de entretenimiento al más bajo costo.

Por lo anterior es deseable que Seguridad Pública considere algunos aspectos que los ciudadanos esperamos para no incrementar costos, ni pasar a las estadísticas de la semana, tales como:

  • El descomunal tráfico que se genera en la carretera hacia el Puerto de La Libertad a partir del kilómetro 22 en adelante y luego en la ciudad de La Libertad por falta de personal de tránsito que su presencia disuasiva y operativa aporten a establecer orden en los conductores y un plan básico como desviar por el sector norte de la ciudad para salir por el puente de Conchalío y evitar doble fila en la principal.
  • Ya existen indicios que en el tráfico entre el puente Conchalío y la tradicional fila de tráfico desde San Blas ladrones mezclados entre los vendedores ambulantes están asaltando a los ciudadanos, sin la presencia de autoridad. Y qué decir de los conductores que en sentido contrario y a toda velocidad violan la ley de tránsito desde los complejos residenciales de San Blas por más de un kilómetro, complicando más el tráfico.
  • Los retenes de la PNC y controles antidoping son altamente predecibles los puntos y horarios, ya todos los ciudadanos que quieren infringir saben que temprano y al anochecer ya no están brindando servicio, y son horas de graves accidentes.
  • La denominada autopista a Comalapa que conduce a las playas por ejemplo de la Costa del Sol y la Puntilla sitios predilectos por la belleza natural que nos ofrecen siempre tienen tres puntos en los mismos lugares y a la misma hora y no todos los días de temporada, y es una de las autopistas con mayor aporte de fallecidos en accidentes de tránsito.
  • Zona de Ateos carretera a Sonsonate es necesario que se tomen medidas, en promedio en día de semana toma más de 45 minutos pasar en el sector por la ampliación que va a quedar de lujo, pero se necesita autoridad no solo los señores denominados banderilleros que hacen una labor voluntaria con mucha disposición pero sin calidad y criterio y algunos ciudadanos no los respetan generando más desorden.
  • Si la elección de los salvadoreños es la Montaña o el campo tiene un alto riesgo por la presencia de pandillas en la zona rural que en las últimas semanas han atacado a ciudadanos y los apoyos a estos sectores de gran atracción turística es menor.
  • Finalmente muchos salvadoreños son amantes de los ríos y las tradicionales “pozas” que representan para la clase trabajadora un oasis de esperanza al más bajo costo, pero lugar predilecto por las pandillas para atacar a los menos favorecidos.

Los salvadoreños pasamos dos grandes y graves problemas: la inseguridad y la economía, pero nos merecemos y necesitamos el descanso, para ello se requiere una Policía y todo un sistema nacional de emergencia que planifiquen y puedan tener mayor creatividad y empatía con la población a donde se están registrando los incidentes delictivos y, por otra parte, que establezca orden y respeto con aquellos que exponen sus vidas y las de otros.

Que Dios les bendiga y les guarde, y actuar con prevención y sentido común.