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Manchester City no pudo de visita ante el Tottenham en el inicio de la Premier Heung Min Son le ha marcado 7 goles al City en su carrera, y Pep aún no sabe lo que es ganar en el nuevo estadio de los ‘spurs’.

Redacción Deportes

domingo 15, agosto 2021 • 12:11 pm

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No estaba Harry Kane, pero sí Heung-Min Son. El coreano no se cansa de ejecutar al Manchester City, al que le ha marcado ya siete goles en su carrera. Este domingo decidió el partidazo de la jornada en la Premier y asestó el primer golpe al campeón. Lo hizo como se podía esperar, al contragolpe, en una maniobra perfecta y con un zurdazo al alcance de muy pocos.

A los de Guardiola no les sirvió el estreno de Grealish como titular, y echó de menos presencia en área rival, con Ferran Torres y Mahrez desacertados. Tras los triunfos de Chelsea, Liverpool y United, los de Pep son el primer gran favorito en dejarse puntos.

Si bien Guardiola avisó que veía a los suyos justos de rodaje para este inicio, debido a la falta de pretemporada, no lo pareció en el arranque. En los primeros cuatro minutos avisaron hasta dos veces los celestes, en un libre directo de Gündogan y un remate de Fernandinho. El City quería asustar, pero no funcionó.

Ni el efecto de Jack Grealish, que debutó como titular con el Manchester City ubicado como interior, sirvió. Le tapó un incesante Hojberg en su sector, mientras el agresivo Tanganga se encargó de secar a Sterling. El dominio posicional de los mancunianos no inquietó al Tottenham básicamente por una razón: era exactamente lo que esperaban. Y Nuno tenía un plan.

Ese plan pasaba por atacar a Benjamin Mendy, muy inseguro en el carril zurdo de la defensa del City. El Tottenham se repuso y encontraba aire en cada contragolpe que orientaban hacia aquella banda. Lucas Moura era el catalizador perfecto, una culebra para lanzar a Heung-Min Son, la gran estrella. El coreano había marcado al City en cada partido disputado en el nuevo Tottenham Hotspur Stadium. Este domingo no sería una excepción.


Las dudas de Mendy y el balón parado dieron los mayores apuros al City, que fue perdiendo electricidad. Gündogan repelió un tiro de Moura bajo palos, Rúben Dias ejercía también de muro. Para los de Guardiola, Mahrez falló una ocasión imperdonable al borde del descanso: sin marca, en el punto de penalti, resbaló antes de tirar y mandó el balón lejos del arco de Lloris.

La de Mahrez fue la última gran llegada del City antes de la explosión de Son. Hecho a medida para correr al espacio sin contemplaciones, el coreano rozó el poste de Ederson con un tiro desde la frontal. Puede perdonar una, pero difícilmente dos: en la primera tras la reanudación, el ‘7’ dio en la diana.

De nuevo fue Moura quien activó la contra. Con un simple toque batió la presión de Fernandinho, y habilitó a Bergwijn para arrancar a correr. Son se desmarcó al carril izquierdo, una autopista, donde desencajó a Aké en un recorte y definió desde el balcón del área de zurda, porque le da igual con qué pierna aniquilarte. La rosca perfecta que no vieron Rúben Dias ni Ederson, sólo la red de la portería.

A los de Guardiola se les complicó la tarde. Les partían en cada contra, y les faltó frescura ante un Tottenham cómodo en su área. Bergwijn perdonó la sentencia minutos después, errático ante Ederson, y Pep tuvo que acabar recurriendo a Gabriel Jesus y Kevin de Bruyne. Tuvieron las dos mejores llegadas Ferran Torres, que no conectó un centro franco de Cancelo, y Jack Grealish, que chocó con Lloris. Muy lejos del acierto que se le presupone, el City cayó por cuarta ocasión consecutiva en casa del nuevo Tottenham. El Tottenham de Son.