Como es tradición cada primero de agosto, en San Salvador, se lleva a cabo el tradicional Desfile de Correo, con el cual se da inicio a las Fiestas Patronales, entre los participantes están los viejos de agosto conformado por personajes míticos como; la Siguanaba, el Cipitío, el diablo, el Padre sin cabeza y el Cadejo entre otros, quienes hacen todo tipo de bromas durante el recorrido callejero. Estos personajes generalmente tienen un aspecto poco agradable, pero eso sí, siempre están revestidos de forma graciosa, con lo cual hacen reír al público y provocan gritos a los más miedosos.

Opinión

Los viejos de agosto

Jaime Ramírez Ortega/Consultor legal y de negocios @Jaime_RO74

martes 4, agosto 2020 • 12:00 am

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Como es tradición cada primero de agosto, en San Salvador, se lleva a cabo el tradicional Desfile de Correo, con el cual se da inicio a las Fiestas Patronales, entre los participantes están los viejos de agosto conformado por personajes míticos como; la Siguanaba, el Cipitío, el diablo, el Padre sin cabeza y el Cadejo entre otros, quienes hacen todo tipo de bromas durante el recorrido callejero. Estos personajes generalmente tienen un aspecto poco agradable, pero eso sí, siempre están revestidos de forma graciosa, con lo cual hacen reír al público y provocan gritos a los más miedosos.

Evidentemente la celebración, aunque es parte de la cultura e historia de El Salvador, no tiene nada que ver con el propósito original que es en honor a la transfiguración de nuestro glorioso Señor Jesús, evento que es narrado en los evangelios sinópticos, Mateo en el capítulo 17 lo registra así; Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. De modo que, si los salvadoreños nos enfocamos en el propósito que es reconocer la divinidad y amor del Señor Jesucristo, nuestras vidas tendrían un giro de 180 grados, y practicaríamos las enseñanzas que dio hace más de dos mil años el Señor Jesucristo.

Se amaría al prójimo, la esperanza estaría en elcreador y no en las mentiras de los políticos, haríamos el bien, se evitaría; embriagarse, endrogarse, el adulterio, la fornicación, las mentiras, el fraude, la corrupción, el nepotismo, la violencia, las guerras, los homicidios, las practicas degenerativas de las parafilias, el odio y la venganza, entre algunos pecados que el Señor Jesucristo identifico y señalo en el sermón de la Montaña (Mateo Capitulo 5). De manera que el propósito es que los seres humanos vivamos en armonía, buscando la paz sin importar las diferencias que se tengan, respetando y tolerando al prójimo.

Sin embargo, en la actualidad El Salvador, se encuentra en una guerra muy similar a la que se vivió en los años ochenta, la diferencia es que hoy no se pelea con balas sino con trol center y bots, para hacer espionaje y contrainteligencia. Y en lugar de derribar puentes y quemar fábricas para decapitar las riquezas, ahora se difama y se calumnia a todo aquel que piensa diferente a los que detentan el poder, como una manera de debilitar la riqueza intelectual del libre pensador, en el tiempo de guerra el FMLN, secuestraba a los millonarios como un modo de financiar su causa, ahora el poder se financia confondos públicos.

De ahí que es incómodo rendir cuentas y ser transparente en el manejo de los fondos públicos, porque tanto ciertos partidos políticos de oposición como el gobierno están en una lucha encarnizada por controlar la chequera, como un medio de financiamiento de cara a las elecciones 2021. De tal suerte que la clase política que detenta el poder, tiene un parecido a los viejos de agosto, los cuales se visten de forma graciosa pero no son la persona que aparentan vestida de su personaje, sino otras personas que seguramente nadie conoce, así sucede con una buena parte de los políticos.


En público y en las redes sociales se muestran como paladines de la honestidad y redentores del pueblo, pero en privado son intemperantes e implacables, dicen en público lo que quieren hacer en favor del pueblo, pero en privado hacen todo lo contrario, permiten la corrupción y fomentan el fraude, contrario a las enseñanzas cristianas, por ello es importante que en las próximas elecciones se elijan personas con principios y valores que defiendan la patria y que amen a Dios.