Estamos a las puertas de celebrar una de las fiestas cívicas más importantes como lo es ejercer el sufragio. Es el tiempo donde los verdaderos ciudadanos deberán  salir a elegir a la próxima Asamblea Legislativa y a los alcaldes y concejos municipales, y a decir verdad hay muy pocos opciones en el menú que contengan las cualidades de verdaderos patriotas, el resto de personajes que compiten, tienen un pasado turbulento y atado a los diferentes partidos señalados por corrupción, es decir que hoy más que nunca tenemos la oportunidad de salir a votar en masa, para darle a una lecciones a los corruptos que detentan el poder.

Opinión

Los mismos de siempre

Jaime Ramírez Ortega / Consultor legal y de negocios @Jaime_RO74

miércoles 10, febrero 2021 • 12:00 am

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Estamos a las puertas de celebrar una de las fiestas cívicas más importantes como lo es ejercer el sufragio. Es el tiempo donde los verdaderos ciudadanos deberán  salir a elegir a la próxima Asamblea Legislativa y a los alcaldes y concejos municipales, y a decir verdad hay muy pocos opciones en el menú que contengan las cualidades de verdaderos patriotas, el resto de personajes que compiten, tienen un pasado turbulento y atado a los diferentes partidos señalados por corrupción, es decir que hoy más que nunca tenemos la oportunidad de salir a votar en masa, para darle a una lecciones a los corruptos que detentan el poder.

Ciertamente el equilibrio en la próxima Asamblea Legislativa es vital para mantener una democracia saludable, dado que no sería sabio entregar todo el poder al presidente Bukele. De sobra están las evidencias en las que ha dejado ver su  comportamiento autócrata, donde minimiza con sátira o bullying a todos los que le piden cuenta de los gastos o lo desdicen públicamente, no pide permiso en nada, únicamente impone lo que a su corto juicio considera que es pertinente, ni busca construir consensos con ningún sector, de hecho con las personas que el presidente ha tenido algún altercado, lo ha hecho siempre por el Twitter.

Nunca da la cara, ni se sienta con sus adversarios políticos para dirimir los conflictos o para predisponer actuaciones que permitan construir soluciones conjuntas, en todas las reuniones oficiales donde es el presidente quien debería dar la cara, no aparece únicamente envía a sus emisarios para que estos hablen en su nombre,  es decir actúa como un rey, imponiendo su voluntad, desconociendo que estamos en el siglo XXI, y que El Salvador, es una  democracia que se rige por los principios de la república, y que el poder esta divido en tres órganos de Estado, por lo tanto no puede dar ordenes en la Asamblea.

Como lo hizo el pasado 9F, donde irrumpió a fuerza de fusil  con las FF.AA y la PNC, y se sentó en la silla del presidente de la Asamblea Legislativa,  y dijo estamos acá para “votar por el préstamo de 109 millones de dólares” de modo que no tiene ningún respeto por la separación de poderes e ignora de forma supina que los diputados no están ligados a un mandato imperativo. Del mismo modo el presidente no ha respetado las resoluciones que han emanado de la Sala de lo Constitucional, y ha sugerido que de ser dictador enviaría a fusilar a los magistrados, debido que las la resolución han sido adversas a sus intereses políticos.

Pero lo más grave es que el presidente en razón del cargo que ostenta, no puede hacer proselitismo político ni usar los recursos públicos para favorecer al partido Nuevas Ideas, sin embargo, ha violentado junto a la mayoría sus funcionarios lo establecido en el Art 218 Cn, que prohíbe eses prácticas corruptas. Han hecho fiesta de los recursos públicos, han entregado granos, canasta básicas e implementos para combatir el covid al partido Nuevas Ideas, y a los partidos satélites que espuriamente defendían la democracia, ahora se encuentran defendiendo una dictadura y entregando al democracia a un autócrata.

Vastos son los videos y fotografías que circulan en redes sociales, donde se ve a empleados públicos y vehículos pertenecientes a las diferentes carteras del Ejecutivo, siendo utilizados a favor del partido Nuevas Ideas, de modo que existe una competencia desleal e inmoral que viene desde Casa Presidencial, en la que descaradamente están pidiendo el voto,  esto fue lo que justamente llevo al pueblo salvadoreño a despreciar a los partidos FMLN y ARENA, cuando estuvieron el poder, porque hicieron un uso patrimonial de los bienes del Estado lo que llevó al poder al presidente.


De modo que estamos frente a más de los mismo, prácticas corruptas, viejas mañas en un envase denominado Nuevas Ideas, pero plagado de personas señalas por corrupción, es decir que la misma estructura de personas que sirvieron a los expresidentes Tony Saca y Mauricio Funes, es la que ahora lidera desde Casa Presidencial o sea “los mismos de siempre” que ahora se bañan de pureza y honestidad,  autonombrados los paladines de la rectitud, que andan de casa en casa pidiendo el voto. Por ello tenemos que abrir bien los ojos y salir  a votar en contra de la tiranía, la corrupción y el nepotismo.