Editorial

miércoles 8, agosto 2018 • 12:00 am

Los militares deliberantes son del pasado

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Mucho dio de qué hablar el ministro de Defensa, David Munguía Payés, con una serie de comentarios de índole políticos y su nuevo encontronazo con el fiscal general de la República, Douglas Meléndez. La Fuerza Armada es no deliberante y el uniforme no da ningún permiso para retórica política partidaria o personalista a ningún oficial, según la Constitución.

Aunque el ministro de Defensa es un político en uniforme militar y no un militar apolítico como suelen ser los oficiales de carrera, su comportamiento usualmente se ha extralimitado. La gran ironía histórica es que un gobierno del FMLN, partido que precisamente luchó contra la intromisión militar en la política, sea tan permisivo con esos comentarios y el enfrentamiento con los representantes de las instituciones democráticas civiles.

La sociedad salvadoreña no se puede permitir el regreso al pasado, donde los militares avasallaban a la población y a la institucionalidad civil con su prepotencia e insolencia uniformada.  Incidentes abundan y hay un doloroso recuento de daños que no pueden volver.

Ya vendrá el momento para que el próximo Gobierno reinstaure a militares de carrera y apartidistas en la cadena de mando militar y corrijan definitivamente este errático momento en la historia de la Fuerza Armada.