El sol empezaba a ocultarse cuando militantes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) empezaron a abordar un camión blanco en el redondel del monumento a la Constitución, sobre la calle San Antonio Abad, San Salvador.

Política

Los insultos que precedieron el ataque a militantes del FMLN Testigos que viajaban en el camión aseguran que antes del ataque les gritaron desde el carro azul: “Perros, ladrones”. Les respondieron: “Si tienen pruebas, vayan a la Fiscalía”.

Saraí Alas

lunes 8, febrero 2021 • 5:15 am

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El sol empezaba a ocultarse cuando militantes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) empezaron a abordar un camión blanco en el redondel del monumento a la Constitución, sobre la calle San Antonio Abad, San Salvador.

Eran casi las 5:30 de la tarde del 31 de enero cuando Mirna y Teresa, dos simpatizantes del FMLN, recuerdan haber entonado canciones, bailado alegremente al son de una batucada y sonreído al ver a personas disfrazadas en el evento político del candidato a alcalde de San Salvador, Rogelio Canales. Pero era tiempo de irse rumbo al local 229 del FMLN, sobre la 9a. Avenida Norte, desde donde retornarían a sus hogares. El trayecto, de alegría, se volvió una tragedia. Dos de las víctimas contaron su versión a Diario El Mundo.

 

Recorrido.

Ya en el vehículo en marcha, entre el frío y el fuerte viento, todos seguían cantando y riendo, enérgicos, después de haber participado en la actividad política. Eran unas 20 personas.

Sostenían pláticas sobre política, palabras de aliento, chistes y uno que otro cántico: ¡Hermanos unidos, construyamos un futuro de progreso y dignidad!, mientras ondeaban la bandera del partido de izquierda.

Esa alegría se fue cuando llegaron a la 25a. Avenida Norte para incorporarse a la 3a. Calle Poniente del centro de San Salvador. Unos hombres que se conducían en un vehículo color azul empezaron a insultarlos.


“El hecho de ser veteranos no quiere decir que vamos armados, es una mentira que vamos a armados, es mentira". Mirna, testigo (nombre ficticio)

“Nos dijeron que éramos perros, que éramos ladrones. Les dijimos: ‘Si tienen pruebas, vayan a la Fiscalía y lo acusan a uno’. A nosotros siempre nos insultan, pero ya no nos alarmamos. Ya no lo tomamos así”, relata Mirna, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.

Tras los insultos, el conductor del camión que ondeba banderas del FMLN intentó ceder el paso y permitir que el conductor del carro azul siguiera su camino.

Sin embargo, los tres hombres continuaban una persecución sobre la 3a Calle Poniente y repetían: “¡Perros, ladrones!”, narra Mirna.

Los intentos para provocar un posible altercado por parte del otro conductor fueron reiterados, recuerda Mirna. Para intentar que los dejaran en paz, dice que lo único que lanzaron fue agua y gaseosa.

“No se les dijo nada, una bolsa de agua y una gaseosa chiquita les tiramos para que se fueran pero cayó en el suelo, no en el carro. En ese momento fue que dispararon”, señala, aclarando que ellos creían “que eran civiles”.

Sentimientos de ansiedad y preocupación embargaron a Mirna mientras intentaban huir. El militante del FMLN que conducía el vehículo aceleró sobre la 11a. Avenida Norte, pero se detuvo en el semáforo de 1a. Calle Poniente, cuando el conductor del carro azul lo rebasó.

“Eran tres hombres, frenaron el carro, se bajaron dos y comenzó a ametrallar con un arma que parecía M-16, empezaron a tirarle a la pancarta de la foto que llevamos como alcalde nosotros. Como veníamos ahí, todos gritábamos que dejaran de disparar, que habían niños y mujeres, y no les importaba, más apuntaban”, recuerda Mirna, mientras con su mano derecha limpia las lágrimas de sus ojos.

“Nos quedamos en el alto esperando que pasara. Él tiró unos balazos al suelo para ver si el arma funcionaba y nos disparó". Teresa, testigo (nombre ficticio)

Teresa también estaba abordo del camión. Con Mirna, coincide en que los atacantes estaban intentando provocarlos con esos insultos.

También, señala que los militantes intentaron seguir con su camino, pero no lo lograron; y que, cuando comenzaron los insultos, algunas mujeres intentaron apartarse y dos les tiraron agua sin lograr alejarlos.

De acuerdo a un vigilante de la zona, las personas que transitaban corrieron a esconderse al interior de un motel.

Cuando llegaron al semáforo en rojo, el vehículo azul los bloqueó.

“Quedamos en el alto esperando, fue entonces que se cruzó el baboso frente a nosotros, se bajó y, para ver si funcionaba su arma, tiró unos balazos al suelo. Entonces, salió corriendo y nos disparó, disparó del lado la pancarta y todavía le dijimos que habían niños y no entendió, no bastó lo que le dijimos”, añade Teresa.

Luego de que el carro azul se marchara, Teresa recuerda haber gritado que debían trasladarse al hospital porque sus compañeros estaban muriendo.

Ella llora al contar que entre sus manos sostuvo la cabeza de Juan de Dios Tejada, un hombre de 70 años quien murió tras el ataque, junto a Gloria Rogel del Cid de López, de 61 años.

“Vámonos al hospital, corramos ligero’, dije yo, ‘porque aquí se nos están muriendo’. De ahí, una bicha dijo que anotó la placa y nos fuimos para el hospital, ni un policía había, gritamos y ni un policía había, ellos llegaron solo a darnos. Yo llevaba aquí en las manos al compañero”, dijo, mostrando sus manos.

Al llegar al hospital, Mirna y Teresa veían sus manos cubiertas de sangre, mientras sus “compas”, como les llaman a sus compañeras, ingresaron al hospital.

Otro militante del FMLN, que viajaba en un segundo camión, recuerda haber escuchado seis detonaciones.

Bajo los nombres de Mirna y Teresa, estas dos personas contaron sus relatos a Diario El Mundo, debido a amenazas que cuentan han recibido tras el ataque armado que provocó esa tragedia del 31 de enero de 2021.

El fiscal general de El Salvador, Raúl Melara, ha asegurado que participaron en el ataque contra el vehículo del FMLN fue Diego Francisco Alvarado Peña, un joven de 30 años que ha estado afiliado a Nuevas Ideas y que trabaja como PPI en el Ministerio de Salud; Roberto Carlos Soto de Paz, de 41 años, vigilante privado del Ministerio de Salud, y Héctor de Jesús Castaneda, de 49 años, quien tiene plaza de motorista en el mismo Ministerio de Salud. Los tres son acusados de dos homicidios agravados y dos homicidios agravados tentados.

La Fiscalía aún no ha logrado determinar quién disparó al PPI, quien tiene dos disparos en el abdomen.

El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, publicó en redes sociales que los seguidores del FMLN dispararon contra el PPI. Con esta tesis, la Policía Nacional Civil (PNC) publicó un video con subtítulos. Por su parte, el fiscal general ha solicitado que presenten las pruebas y ha pedido apoyo al FBI para analizarlas.

3 dudas sobre el hecho

 

  1. Todos los hechores

La Fiscalía solo ha determinado quién asesinó a los dos militantes del FMLN muertos, pero aún no quién hirió al agente PPI.

 

  1. Acto político o disputa vial

La Fiscalía sostuvo en un inicio que fue “una reyerta” y un hecho de “intolerancia”, pero no lo ha calificado un hecho político o como un acto odio.

 

  1. Ataque a un grupo

La Fiscalía no ha definido como delito el ataque a un grupo de personas en público, individualizó los homicidios consumados o tentados en los heridos.

 

El dato

En el vehículo en que se conducían los tres empleados del Ministerio de Salud (Minsal) fue detectada la presencia de heroína, según el peritaje de la Fiscalía.