Doce personas decidieron iniciar un apostolado hace siete años; se habían dedicado a evangelizar desde su parroquia, pero tenían sed de servir a personas con necesidades, la gran pregunta era: “¿A quién ayudamos?”

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Los guardianes de pacientes epilépticos

Iliana Cornejo

sábado 23, febrero 2019 • 12:03 am

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Doce personas decidieron iniciar un apostolado hace siete años; se habían dedicado a evangelizar desde su parroquia, pero tenían sed de servir a personas con necesidades, la gran pregunta era: “¿A quién ayudamos?”

Una profesional en la medicina fue la luz que orientó esa sed de servicio y ese apostolado a los pacientes con epilepsia. En el país no existía, hasta entonces, una organización o asociación que apoyara a los pacientes con este mal.

“Nos visitó una neuróloga y esa noche nos convenció que la epilepsia era una cosa tremenda, que es una cosa terrible. Primero que es una enfermedad para toda la vida; segundo, hay gente que la tiene y no sabe”, recuerda Fredy Martínez, quien es el presidente de la fundación Mensajeros y Peregrinos con Jesús (MPJ).

La epilepsia es una enfermedad cerebral crónica que provoca convulsiones recurrentes, debido a descargas eléctricas excesivas de grupos de células cerebrales, según la Organización Mundial de la Salud. La fundación MPJ nació el 14 de febrero del 2012 y desde entonces se ha dedicado a apoyar y gestionar medicamentos, consultas y exámenes médicos a pacientes con epilepsia. Son los protectores de los pacientes epilépticos.

“Mucha gente padece epilepsia en El Salvador y ni el tratante ni el paciente saben que la tiene; entonces, el trabajo nuestro consiste en dar a conocer la epilepsia; sacar de las sombras, como dice la organización Panamericana de la Salud”, agrega Martínez.

Pero la sed de servicio no se había saciado y deseaban hacer más. Hace dos años, MPJ fundó una clínica y hoy atiende más de 20 especialidades y, según el presidente de MPJ, atienden a unas 100 personas de todas las edades.


“La consulta la empezamos dando gratis, pero dijimos: ¿Cómo vamos a hacer para subsistir? Se pide una donación mínima, la gente hace citas, usted no ve cola porque no esperan. Tenemos todo tipo de ultrasonido, videoencefalograma, un equipo robusto, pocos lo tienen aquí y es un valor accesible”, agrega Martínez.

El sábado último de cada mes, MPJ reú­ne a sus pacientes y las familias de éstos en el parque El Talapo, cerca del estadio Cuscatlán para aclarar las dudas sobre la enfermedad, en un grupo de apoyo donde asisten psicológos, pediatras, neuropediatras, neurólogos, médicos internistas y cada profesional habla de la epilepsia desde su especialidad.

El apostolado de MPJ se financia a través de donaciones, pero también de productos que revenden y que son comprados al costo, como miel y café de altura.

La fundación, pequeña en infraestructura pero inmensa en obra y ganas de ayudar, está ubicada en el pasaje Las Palmeras, edificio G+H131, en el bulevar Los Héroes, en San Salvador; si usted desea donar a la fundación puede hacerlo en las cuentas corrientes 3340-017489 del banco Scotiabank o al 569-001909-9 del banco Agrícola.