Editorial

sábado 10, marzo 2018 • 12:00 am

Los enormes retos del alcalde Muyshondt

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El electorado capitalino dio una contundente victoria a Ernesto Muyshondt como futuro alcalde de San Salvador. Sus ofertas y su intenso trabajo territorial rindieron frutos en las urnas. Pero ahora viene la parte más difícil, concretar sus propuestas en una ciudad históricamente descuidada y con enormes necesidades de todo tipo.

Muyshondt ha establecido como sus prioridades la inseguridad, el desorden de la ciudad, la reparación de calles y los mercados. También recuerda sus ofertas de reuniones de concejo abiertas, el wifi, el rescate de las canchas y plazas y una gestión de presencia territorial. Todo eso está bien pero Muyshondt encontrará enormes desafíos.

La herencia financiera de la alcaldía es preocupante. El endeudamiento sobrepasa ya los $80 millones y la planilla de empleados se ha multiplicado. Hay también compromisos de largo plazo, como ese cuestionable contrato del Mercado Cuscatlán o los costos de recolección y disposición final de la basura. Hay demasiadas carencias y los fondos serán limitados.

La ciudad ciertamente necesita mejorar su seguridad, reparar sus derruidas calles y todas las prioridades mencionadas antes. Pero hay que mejorar la recolección de impuestos y la eficiencia de los empleados municipales. Mucho trabajo por delante. Los capitalinos quieren soluciones concretas y menos propaganda de imagen como ha sido la característica de la administración saliente.