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Los datos que demuestran que cuando Messi está en el campo el Barça juega con 10 ¿La apatía de Messi tendrá como efecto directo que el Barcelona marche en el puesto 12 de la clasificación española?

Redacción Deportes

lunes 23, noviembre 2020 • 12:29 pm

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El drama con Leo Messi en el Barça no hace otra cosa que crecer cada día que pasa. Y es que la situación en el vestuario y en el club catalán no es precisamente la mejor. Nada se salva en el Camp Nou, ni a nivel deportivo, ni a nivel económico, ni a nivel social, afirma Diario Gol.

Algunos optaron por hablar de este año como una año de transición y de germen de un nuevo proyecto. Nada más lejos de la realidad. El fútbol de los de Ronald Koeman sigue siendo igual o peor que el de los últimos años y, más allá de Pedri y Ansu Fati, el resto de la plantilla sigue siendo prácticamente el mismo y está, además, a un nivel muy flojo.

Pero el jugador que ejemplifica este estado de apatía, de poca chispa, de nula ambición y, ojo, de nula aceptación de culpa, es Leo. Y es que hay ciertas estadísticas que no hacen otra cosa que dar la razón a los cada vez más miembros del vestuario que aseguran que, cuando Messi está en el campo, el Barça juega con diez.

Leo Messi, de mal en peor


En el Wanda Metropolitano, un partido que debía servir para que el Barça se reenganchara de nuevo a la Liga y cambiara el chip de los últimos resultados, Messi llegó a perder ni más ni menos que 23 balones. Una cifra que se acerca a los 26 que perdió ante el Real Madrid y los 27 que perdió ante el Alavés. Cifras demoledoras tratándose de quién es.

Es evidente que el de Rosario sigue siendo el mejor jugador de la plantilla, pero su fútbol y su implicación no están a la altura de lo que debería ser el capitán del equipo. Un Messi que sigue enfadado con el club por no dejarle salir el pasado verano, que tiene la mente puesta ya en su salida en apenas unos meses y que, desde luego, está dejando una imagen muy alejada de lo que muchos esperaban de él.

Entre otras cosas porque fue el propio Leo el que aseguró que, pese a que su intención era marcharse, mientras estuviera aquí lo daría todo por la camiseta azulgrana. Su fútbol no está acorde con sus promesas, y en el vestuario cada vez son más los que alzan la voz.