Buenos Días

Lo único que prometieron fue independencia

Álvaro Cruz Rojas / Editor Jefe

martes 3, julio 2018 • 12:00 am

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Hace casi nueve años, la Asamblea Legislativa elegía a los cinco magistrados de la Corte Suprema de Justicia, incluyendo los cuatro que integrarían la Sala de lo Constitucional. Parecía una elección de rutina, una larga negociación en la Asamblea Legislativa que no auguraba ningún cambio trascendental en la justicia salvadoreña.

Fue electo como presidente de la Corte Suprema de Justicia, Belarmino Jaime, un reconocido abogado del que se sabía su trayectoria en el ámbito mercantil. Jaime dio una breve conferencia de prensa en su primer día en el cargo y solo hizo una promesa: independencia.

El Dr. Belarmino Jaime dijo desde el primer día que lo único que prometía era independencia y que no aceptaba ningún tipo de compromiso político porque no llegaban a la Corte a representar partidos. La promesa pasó casi desapercibida. Nadie pareció tomárselo en serio, quizás por los antecedentes de sus predecesores.

Nueve años después sabemos que Jaime y los otros tres magistrados de la Sala de lo Constitucional saliente cumplieron su promesa. Yo escribía en esos días que “es doloroso tanto manoseo a la institucionalidad y especialmente a la Corte Suprema de Justicia” y exhortaba que “hay que hurgar en el listado (de los 30) para evitar que terminen eligiendo un Tribunal Supremo que sea una prolongación de las fracciones legislativas. Recordemos que la justicia es garantía de la paz para cualquier nación”.

La misma preocupación prevalece nueve años después.  Hay diputados y partidos que quieren magistrados sumisos y obedientes. Se ha notado en las entrevistas y seguramente sobrará algún candidato a magistrado que le gusta esa sumisión, pero eso sería un retroceso terrible para la justicia salvadoreña.